Solicitudes de refugio y ruido

Solicitudes de refugio y ruido electoral en EU

En varias entregas en este espacio he discutido que existe una diferencia entre «ruido» y «señales» en temas migratorios en Estados Unidos. Es un tema relevante mientras ese país continúa siendo un imán que ejerce una fuerza de atracción para cientos de miles de personas al año, en un contexto en el que la migración es el «problema» más importante para el electorado estadounidense, de acuerdo con varias encuestas (por ejemplo, Gallup). Uso «problema» entre comillas porque habría que pensarlo como un fenómeno.

Nos acercamos a paso veloz a una nueva temporada electoral en Estados Unidos. Eso significa: un 100 por ciento de probabilidad de lluvia de exageraciones, acusaciones, denostaciones o glorificación de las personas migrantes, dependiendo el espectro político. Mensajes políticos a cambio de unos votos. Todo esto es parte del ruido.

Mientras tanto, el gobierno de EU envía señales claras. Mientras nos reponíamos de la resaca tras el primer grito del presidente AMLO (¡muy bueno!), la administración Trump posicionó sus cañones de guerra en contra de las personas que solicitan refugio.

Es importante realizar un breve paréntesis: es fácil caer en la trampa lingüística y legal de poner a todas las personas migrantes en una misma canasta. Las personas que solicitan refugio son aquellas que se encuentran fuera de sus países y tienen un temor fundamentado por sus vidas como consecuencia de guerras en sus territorios de origen, creencias religiosas, opiniones políticas o preferencias sexuales, por mencionar algunas causas. Además, a diferencia de lo que podríamos pensar, son los países en desarrollo (y no los desarrollados) quienes reciben el mayor número de personas refugiadas.

Dicho eso, ¿qué ocurrió en el país vecino del norte? La Suprema Corte de Estados Unidos decidió restituir una orden por medio de la cual las personas deben solicitar asilo en el país de tránsito camino a Estados Unidos y no en este último territorio. Para una gran cantidad de personas solicitantes de refugio, especialmente provenientes de Centroamérica, este sitio de tránsito es México.

Las personas que solicitan refugio son una gota en el océano del fenómeno migratorio. El año pasado, Estados Unidos recibió poco más de 100 mil solicitudes —la cantidad más baja desde la década de 1980. En paralelo, hay una tendencia por reducir el tamaño de la puerta: para el 2018 el gobierno fijó un tope de aceptación de 45 mil personas refugiadas. En 2019 el tope se redujo a 30 mil. Probablemente la cantidad real de personas a las que se conceda refugio en EU será menor.

Estamos por ver cuál será el impacto en México. El titular de la Comisión Mexicana de Ayuda a Refugiados (Comar), Andrés Alfonso Ramírez Silva, ha sido muy claro acerca de que el país no cuenta con suficientes recursos para enfrentar el incremento de personas refugiadas. En todo 2013 la comisión recibió cerca de mil 300 solicitudes. Hasta agosto de 2019 se habían recibido cerca de 50 mil. El viejo cliché que versa que “cuando a Estados Unidos le da gripa, a México le da pulmonía” podría cobrar un nuevo sentido migratorio.

Luis Mingo. Internacionalista por la UIA con posgrados en LSE y Fudan University. En cancillería trabajé en la Subsecretaría para Asuntos Multilaterales y Derechos Humanos, la Dirección General de Comunicación Social y el Consulado de México en Seattle.

@Luis_Mingo_

Otros textos del autor:

-La culpa no es del embajador, sino de quien lo hace compadre

-No lo sé, Rick, parece falso

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