En el lamentable suceso ocurrido el 5 de junio del 2009 en la ciudad de Hermosillo, Sonora, se registró la muerte de 49 infantes, alrededor de 100 menores lesionados, así como maestras y otros adultos que también resultaron perjudicados. Aunque el 20 de julio del 2010 se publicó por decreto el apoyo extraordinario a las víctimas, el Presidente Andrés Manuel López Obrador consideró que dichas medidas no han sido suficientes a lo largo de todos estos años para que los afectados y afectadas recobren sus condiciones de vida. El principal objetivo del decreto es brindar certeza jurídica a las víctimas. Decreto integral de atención a víctimas de la guardería ABC:
- Medida vitalicia a madres de los infantes fallecidos.
- Medida vitalicia a madres de los infantes que resultaron lesionados.
- Medida vitalicia para maestras y otros adultos que resultaron lesionados.
- Medida vitalicia para los niños y niñas que resultaron lesionados.
- Pensión prevista en artículo 170 de la Ley del Seguro Social para madres y padres de los infantes fallecidos.
- Pensión prevista en artículo 170 de la Ley del Seguro Social para madres y padres de los infantes lesionados.
- Atención médica vitalicia para madres y padres de los infantes fallecidos y de los infantes lesionados.
- Beca de educación vitalicia para los infantes que resultaron lesionados.
- Pago de diagnósticos de las madres y padres de los infantes fallecidos para revisar su estado de salud.
- Pago de diagnósticos de las madres y padres de los infantes lesionados para revisar su estado de salud.
- Pago de la atención médica que requieran maestras y otros adultos lesionados.
La tragedia En 5 de junio de 2009, la Guardería ABC se incendió cuando decenas de bebés y niños pequeños dormían la siesta. Las llamas empezaron en un depósito de llantas vecino y pronto se extendieron sobre el techo laminado de la guardería. No había salida de emergencia. La única manera de escapar de la guardería era a través de la entrada principal. Tampoco había sistema contra incendios, ni extinguidores. La alarmas de humo no funcionaban y el personal no estaba bien entrenado. La guardería funcionaba dentro de una antigua bodega y formaba parte de un sistema de asociación mixto (público-privado) en el que la administración de las guarderías era entregada a terceros. El inmueble tipo bodega que fue habilitado para la estancia infantil no tenía salidas de emergencia ni sistema contra incendios. Incluso desde 2005 un arquitecto advirtió que la guardería no contaba con las medidas de seguridad elementales, según la solicitud enviada a la Suprema Corte de Justicia de la Nación (SCJN) para que investigara el caso. A pesar de sus evidentes fallas, ABC había pasado una inspección de seguridad del gobierno sólo dos semanas antes del incendio.



