Toda relación social se establece con un ‘Otro’, con un discurso dirigido a éste. El ‘Otro’ (el coronavirus) está aquí, se esparce por todo el mundo. No lo vemos; conocemos poco de él, seguimos investigándolo. La ‘falta’, la ausencia que muestra el covid-19 es que no tenemos la vacuna, la solución. Ese vacío se llena con la necesidad de sentirnos inmunes. Por eso, hay quien busca protegerse comprando lo indispensable, al extremo de recurrir a la compra abundante de rollos de papel sanitario –como una especie de metáfora escatológica– y al ocupar un espacio considerable en la casa, da la sensación de cubrir el vacío y estar preparado para la contingencia, a pesar de que no sabemos qué función exactamente cumple en la protección contra la pandemia.
El confinamiento ha sido la medida más implementada por los gobiernos para enfrentar el virus, pero ésta genera ansiedad y otros trastornos. En España, Italia y Francia, hubo quienes continuaron saliendo a ver a sus amigos a pesar de la prohibición; escapaban a casa de sus amigos después de pasar por el supermercado. ¿Por qué? No por el mero gusto de encontrarse, sino porque existe un cierto placer en romper la regla, en imaginar cómo burlar a la autoridad para establecer la reunión, en desafiar a la enfermedad y por lo tanto a la vida misma. Hay más satisfacción contando la anécdota del burle a la ley, de retar al peligro que en la reunión misma. Esta acción sólo logra calmar la ansiedad de manera temporal y precaria; al cabo de unos días estas personas tendrían que repetir la acción o buscar otras actividades. La ansiedad se sobrelleva, no desaparece, se cierra provisionalmente, ya sea cantando como los italianos en sus balcones o como los españoles aplaudiendo cada noche al personal de salud.
Jorge Alemán, psicoanalista argentino, afirma que el coronavirus es lo ‘real’ en Lacan; es decir aquello que escapa de la ‘realidad’ y no puede ser enmarcado, ni presentado por ésta. El virus aparece como la imagen de lo ‘real’, aquello que la totalidad (el sistema capitalista) no puede controlar, la enfermedad es un enigma. Sin embargo, la pandemia no aparece como un hecho repentino, sino que se anuncia y no puede evitarse, afirma Alemán. En ese sentido, el capitalismo pierde su capacidad de prever, anticiparse y medianamente solucionar eventos extraordinarios, sino que únicamente logra nombrar lo que ocurrirá, pero sin capacidad resolutiva.
El psicoanálisis nos permite entender y reconocer ese vacío, esa ausencia, esa carencia en el ‘Otro’ y todas las fantasías que desplegamos para cubrirla y comprender que esa ‘falta’ sólo se disfraza por un tiempo y en este momento sólo puede sobrellevarse. La ansiedad desaparece momentáneamente. Sin embargo, puede canalizarse en actividades que no afecten a la comunidad.
Lo ‘real’ aparece cuando la ‘realidad’ ya no puede representar de manera simbólica ni enmarcar, ni absorber en sus términos eventos que afecten el modelo dominante. Después de la pandemia, habría que visualizar, disputar, debatir y dilucidar qué ‘realidad’ es capaz de estructurar la vida social, en eso nos jugamos el futuro.
1.Jorge Alemán, “Punto de emancipación 15 – Jorge Alemán: Análisis coronavirus” disponible en https://www.youtube.com/watch?v=aAle_yTJFmc al 29 de marzo de 2020.
2.Svolos Thomas, “Coronavirus and the Hole in the Big Other”, disponible en http://www.thelacanianreviews.com/coronavirus-and-the-hole-in-the-big-other/?fbclid=IwAR2Qjo6qCIVwaoTI_3BJxLKKYy5lOvDyA-owfh8jKEMj0csqVTbdNNot2X8 al 29 de marzo de 2020.


