En la última semana una parte de la oposición se dedicó de la manera más misógina a atacar a la Secretaria de Energía Rocío Nahle por la supuesta vergonzosa participación que tuvo en la mesa de la OPEP para la negociación de la producción de petróleo que tenía como objetivo regular su precio para estabilizar el mercado. Frente a los países que encabezan la producción de petróleo en el mundo, nuestra secretaria firmemente se opuso a reducir en 400 mil barriles la producción de petróleo del país porque esto pondría en riesgo uno de los objetivos principales del proyecto de nación de la 4t en materia de energía. Si bien el conflicto fue resuelto a través de una negociación de México con Estados Unidos, esta situación evidencia la necesidad de preguntarnos (y respondernos) por qué es tan importante defender el proyecto energético de la 4T y cuál es la situación en la que la industria petrolera del país se encuentra después de la larga noche neoliberal.
Sobreponer los intereses nacionales por encima de los intereses de los países que controlan este mercado responde en un primer momento a una política antineoliberal, lo que implica necesariamente defender aquello que por años en el sector energético (y en todos) se había violentado en todas sus formas: la soberanía nacional. El ejemplo más claro de ello –que además hoy nos lleva a no tener condiciones para reducir nuestra producción de petrolero en 400 mil barriles como se proponía–, es la gran estrategia que se llevó a cabo durante 18 años con el único objetivo de desmantelar PEMEX.
Sin duda alguna la articulación necesaria para desmantelar a la paraestatal que solía ser la más importante del país es algo realmente difícil de imaginar debido a que requirió de la participación de diferentes sectores que por años ocultaron el robo de millones de pesos: directivos de la paraestatal, gobernadores y alcaldes, rectores de universidades, empresarios, el ejército, la marina e incluso grupos del crimen organizado, todos responsables de robarle al pueblo.
Entre 2001 y 2011, de 40 mil incidentes que fueron reportados por trabajadores de PEMEX, solamente 15 casos tuvieron sentencias concluidas. Los casos con mayores reportes fueron los referidos a tomas clandestinas (huachicoleo) y a robo de infraestructura de las plantas petroleras. En un solo año del periodo de Calderón se registraron 323 tomas clandestinas, es decir casi una diaria de las cuales la mayoría se registraban en zonas controladas por el narcotráfico, principalmente por el Cártel de Sinaloa. En este mismo periodo se registró el mayor número de saqueos a las plantas de producción y extracción de petróleo. Uno de tantos casos que vale la pena mencionar es el de la plataforma de Yaxche en Tabasco, que en 2008 apenas a 6 meses de haberse instalado y que había costado cerca de 126 millones de pesos fue saqueada literalmente en su totalidad, desde la maquinaria más sofisticada hasta el más sencillo cable de luz. Esta planta, contaba con sistemas tecnológicos de alta seguridad, cercos militares, patrullajes náuticos y sobrevuelos de la Armada de México, por lo que el saqueo total es impensable sin la complicidad de cada una de las diferentes instituciones.
Miles de acontecimientos como estos junto con la reforma energética derivaron en que hoy PEMEX se encuentre endeudado por más de 106 mil millones de pesos y que por ello las condiciones para negociar con otros países sobre política energética no sean tan fáciles. Es por eso también que la incongruencia de la derecha al referirse a la falsa vergonzosa participación de la secretaria de energía, no es mas que el falso lamento hacia el resultado de políticas neoliberales que permitieron el desmantelamiento de PEMEX:
Si no hubieran desmantelado PEMEX muy probablemente habría condiciones para reducir 400 mil barriles como lo sugirió la OPEP.
Si no hubieran desmantelado PEMEX hoy no tendríamos necesidad de importar 77% de los combustibles.
Si no hubieran desmantelado PEMEX no tendríamos a la paraestatal más endeuda del mundo.
Si no hubieran desmantelado PEMEX no sería tan urgente la construcción de la refinería de Dos Bocas.
El día de hoy urge recuperar PEMEX. Urge recuperar la soberanía y la seguridad energética heredada del cardenismo. Sin duda alguna es una de las tareas más difíciles de la 4T pues es además de todo una apuesta de la que se verán resultados en el largo plazo pero que afortunadamente desde el primer día de este gobierno se comenzó a accionar para combatir el huachicol, reducir la carga fiscal de PEMEX y por supuesto, devolverle al pueblo el petróleo robado.
Zianya Martínez. Feminista, militante de morena, del movimiento estudiantil y de la chinaca feminista. Economista y gestora intercultural en formación.
Twitter: @zianyismar




