Es virtud de las mexicanas y los mexicanos fortalecernos en tiempos difíciles. Son las crisis, de cualquier orden, las que hacen florecer el espíritu de solidaridad, humanismo y hermandad que nos caracteriza. La emergencia sanitaria desatada por el COVID-19 no es la excepción: ha mostrado lo mejor del pueblo de México respaldado por un gobierno democrático y popular.
Pero una crisis no solo muestra al mundo lo mejor de una sociedad, en ocasiones devela los más turbios intereses de quienes buscan aprovechar cualquier situación para favorecerse en lo personal o como grupo.
El COVID-19 ha sido utilizado como una gran oportunidad por los históricos vividores del Estado mexicano: los falsos empresarios apoyados por los partidos responsables del saqueo y desmantelamiento de las instituciones públicas exigen con desespero recursos y condonaciones de impuestos para seguir enriqueciéndose y golpear al gobierno sin importarles el bienestar de la gente.
El PRI y el PAN mal acostumbraron a este sector privilegiado durante los más de 30 años en que el sistema neoliberal funcionó en nuestro país. Tal vez no los mal acostumbraron. Tal vez estas dos instituciones en realidad siempre han sido la otra cara de ese sector pernicioso. Fueron y siguen siendo una herramienta dedicada a exprimir al pueblo, una fábrica de nuevos ricos nutridos a base de la riqueza de nuestra patria.
Es por eso que no entienden o no quieren entender la dinámica del nuevo gobierno encabezado por Andrés Manuel López Obrador. Les parece inconcebible que se busque beneficiar y rescatar a quienes menos tienen cuando la costumbre de los pasados gobiernos neoliberales indicaba que tendrían que ser ellos los beneficiarios, y si la providencia lo permitía, dejar algo para los sectores mayormente marginados por el mismo sistema económico y político.
No habrá marcha atrás en la transformación de la nación. Los nostálgicos del neoliberalismo tendrán que soportar que ahora es tiempo del pueblo. Aquellos años en los que unos pocos se beneficiaban a costa del sufrimiento de la inmensa mayoría del pueblo se han ido.
Aunque les duela la consigna y la dinámica del presidente, del gobierno y de la inmensa mayoría de la ciudadanía, se las repito: Por el bien de todos, primero los pobres.
Marcelino Gómez Brenes. Licenciado en Administración Gubernamental por la Universidad Autónoma de Chihuahua. Activista, fundador e integrante del Consejo Nacional de Morena. Delegado Regional del Gobierno de México en Chihuahua. Precursor de los Comités de Defensa de la 4ta Transformación.
Twitter: @Gomez_Brenes




