Esta mañana el Presidente López Obrador inició un debate sobre el papel del periodismo en México, criticando que en su gran mayoría éstos responden a intereses económicos y no al interés superior de informar a la gente. Prueba de ello es la poca cobertura mediática que los grandes medios han hecho sobre un acontecimiento sumamente relevante para la vida política del país: las acusaciones en contra de Genaro García Luna, secretario de Seguridad Pública en el sexenio de Felipe Calderón, por delitos relacionados con el narcotráfico.
Las autoridades estadounidenses han negado en dos ocaciones la libertad condicional del funcionario predilecto de Felipe Calderón (único que duró todo el sexenio como secretario de Estado) porque consideran que el riesgo de fuga es elevado en tanto hay toda una red de personas poderosas en México que le pueden ofrecer protección.
García Luna ha solicitado enfrentar su proceso en libertad por supuesto temor a contagiarse de coronavirus en la prisión estadounidense donde se encuentra.
“El terror de García Luna de contagiar el virus retrata a un hombre desesperado. Traumatizado. Al borde del abismo. Un hombre que no hace mucho esgrimió tanto poder que se creyó intocable. Indómito. Un hombre que le hizo tantos favores a la DEA, a la CIA, al FBI que, creyéndose infalible, se mudó a Florida a disfrutar los millones que, según dicen, le pagó El Chapo. Un hombre que creyó poder adquirir la ciudadanía estadounidense y gozar de su estatus privilegiado sin que su pasado lo alcanzara.
García Luna no tiene escapatoria. Seguirá donde está. El manual de la impunidad que aplicó en México es inviable. No puede manipular a jueces, enfrentarlos, sobornarlos, intimidarlos. Fabricar verdades virtuales. Confabular montajes. Salirse con la suya. Quizá jamás cruzó por su mente el dramático giro que daría su vida. Está aterrado. Alarmado. Es incapaz de asimilar su nueva realidad. ¿Tronará? ¿Lo doblegarán? ¿Se rendirá? ¿Dará a los fiscales lo que buscan? ¿Sacrificará a Calderón a cambio de salvar su pellejo si fuera eso lo que pidieran?”, refirió la periodista.
El Presidente se refirió a la información proporcionada por la periodista Dolia Estévez, quien ha cubierto el tema desde Estados Unidos. En su última columna, titulada “García Luna está aterrado”, la periodista informó que tras casi 100 días en prisión, el extitular de Seguridad Pública de Calderón hace todo lo posible por salir de prisión bajo pretexto de temor a contagiarse de coronavirus. Sin embargo su solicitud fue negada en dos ocasiones toda vez que las autoridades estadounidenses temen que se fugue con ayuda de una red de gente poderosa en México, y aunque no se nombró a nadie en particular “se infiere que son los integrantes del círculo político compacto de Calderón, que deben conocer o ser cómplices en los negocios en que andaba enfangado”, refiere la periodista Estévez.
Genaro García Luna es acusado de recibir sobornos millonarios del narcotráfico a cambio de protección cuando esté era el encargado de la Guerra absurda contra el Narco que declaró Felipe Calderón al inicio de sus sexenio. También se le acusa de traficar cocaína desde México a Estados Unidos. De ser hallado culpable, el ex secretario de Estado enfrentaría una pena de 10 años a cadena perpetua.
Fue el Juez de distrito Brian Cogan, el mismo que decretó cadena perpetua para el Chapo Guzmán tras el llamado ‘Juicio del Siglo’, quien le negó de forma definitiva la libertad a Genaro García Luna, quien sostuvo no ser creíble el supuesto temor del ex funcionario mexicano por contraer coronavirus tras una supuesta tos provocada por exceso de refrigeración por aire acondicionado 5 años atrás.




