Como una broma de mal gusto fue recibida en redes sociales la noticia del nombramiento de Javier Lozano como vocero de COPARMEX. El anunció de la vocería generó molestia pero sobre todo la risa de la ciudadanía quien lejos de sorprenderse confirmó la existencia de ese pequeño grupo opositor integrado y comandado por todos aquellos que se beneficiaban del antiguo régimen, que usaban al Gobierno Federal y al Presidente en turno como su empleado y ahora con la llegada de la 4T se han visto afectados.
En los últimos dos sexenios del periodo neoliberal México tuvo cuatro Secretarios del Trabajo entre los que destacan por su tiempo en el cargo y no por su trabajo, Javier Lozano y Alfonso Navarrete Prida, ambos cercanos e íntimos siempre al presidente en turno. Así se manejó durante décadas la STPS, era un premio de consolación y además un espacio para nombrar un representante no de los trabajadores sino de los supuestos empresarios que solo buscaban proteger sus no legítimos intereses.
El peor de todos, Javier Lozano, fue priista de 1980 hasta 2005, cuando Felipe Calderón le ofreció sumarse a su campaña y todos recordamos que en el 2018 se sumó a la campaña de José Antonio Meade volviendo a sus orígenes: el PRI.
También está Alfonso Navarrete Prida y Roberto Campa Cifrían, el primero amigo de Enrique Peña Nieto, Procurador de Justicia y Diputado Federal, Secretario del Trabajo siempre al servicio de las élites que desbordaron en corrupción durante el sexenio de EPN. El segundo fue candidato presidencial por Nueva Alianza en 2006 y premiado por Calderón como Secretario Ejecutivo del Sistema Nacional de Seguridad Pública por lo que es muy probable que fuera también muy cercano a Genaro García Luna, mano derecha de Calderón en su fallida guerra contra el narcotráfico.
Con el triunfo de Andrés Manuel López Obrador y la puesta en marcha de la Cuarta Transformación se hizo necesario rescatar y acabar de raíz con la corrupción que imperaba dentro de la STPS, para ello el Presidente encomendó esta gran responsabilidad a la joven abogada Luisa María Alcalde, mujer de confianza de AMLO quien a pesar de su corta edad posee un gran currículum profesional y académico, pero sobre todo una trayectoria amplia en el Movimiento de Regeneración Nacional que garantiza su honradez y su compromiso con el proyecto de transformación.
Hoy los conservadores se sorprenden porque los trabajadores van en primer plano. Luisa María Alcalde ha comprendido a la perfección que la dinámica de la Cuarta Transformación es dar prioridad a quien más lo necesita: Por el bien de todos primero los pobres. Y esto lo ha transportado a la STPS en donde por décadas se dejó de lado al trabajador y ahora se convierte en un aliado de ellos.
Es momento de los de abajo, es tiempo de los olvidados y los marginados. Dentro de estos sectores la clase trabajadora fue tal vez el principal sector explotado y vilipendiado por las tristes décadas del neoliberalismo en México. Ahora desde la STPS y su Secretaria Luisa Alcalde, los trabajadores de nuestro país saldrán de esa exclusión para ser reconocidos y valorados como el gran motor económico que sostiene y da vida a nuestra patria.




