#OpiniónChinaca: Enfermería en tiempos de COVID-19

#OpiniónChinaca: Enfermería en

Enfermería es considerado por los profesionales de la salud como un pilar fundamental en el ámbito hospitalario; a pesar de esto existe una diversa discriminación por parte de gente externa hacia este personal siendo uno de los menos valorados en el área de la salud. 

La situación que vivimos mundialmente genera cantidades extensas de estrés para todos los profesionales de la salud e incluso para los pacientes. Se tiene que brindar el mejor servicio, proveer cuidados, bienestar y seguridad a los pacientes, aunque hay que tener precaución, las medidas de prevención ayudarán a protegerse para no llevar el virus consigo y contagiar a las familias.

Anhelo que las personas valoren el hecho de que el personal de salud se pasa 8, 10, 12 o hasta más horas de trabajo y estrés en el hospital; uno podría deducir que en estos tiempos son considerados como héroes, como gente valiosa que arriesga la propia integridad o incluso la de su familia por brindar ayuda a personas desconocidas que lo necesitan. Lamentablemente aquí no es así. Actualmente en México se han registrado alrededor de 21 casos de agresión hacia el personal de Enfermería en 12 entidades del país, en donde son insultadas e incluso agredidas físicamente por civiles que las han estigmatizado y discriminado por el hecho de haber atendido casos de personas portadoras del virus COVID-19.

La violencia sufrida y percibida contra el personal de Enfermería está en aumento cuando debería ser todo lo contrario. 

Se ha considerado que la agresión verbal es la de mayor frecuencia y después la agresión verbal combinada con la física, las cifras pueden variar ya que no todo el personal denuncia la violencia que recibe. Es importante señalar que ningún acto violento registrado está justificado.

Los efectos que esto tiene sobre los profesionales de enfermería se pueden clasificar en biofisiológicos, cognitivos, emocionales y sociales. El problema radica en que a diferencia de las agresiones físicas el impacto de otros tipos de conductas violentas es difícil de determinar. Todos estos efectos tienen consecuencias negativas y afectan en el rendimiento del profesional, en la organización del trabajo, calidad en la asistencia, sobre todo en el entorno general del trabajo, absentismo laboral, aumento del burnout entre los profesionales de enfermería, abandono de la profesión y cambio del empleador.

El personal sanitario debe de asumir todas sus obligaciones laborales y además soportar la violencia en cualquiera de sus formas provenientes de familiares y/o pacientes; bajo tales circunstancias el personal sanitario puede sentirse desmotivado en una profesión tan vocacional.

México necesita solidarizarse. Ejercer en un hospital es complicado, es un lugar frío en el que la vulnerabilidad de las personas está en su máximo esplendor, nos abre los ojos sobre lo frágil y delicada que es la vida. Por otro lado es de las mejores profesiones que puede existir, ¿qué mejor que trabajar ayudando a la gente?

 

 

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