Ciudad de México a 25 enero, 2026, 3: 51 hora del centro.
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Giro económico

Giro económico

El domingo 3 de mayo desde el Palacio Nacional el Presidente Andrés Manuel López Obrador presentó un documento para llamar a la reflexión una vez que se supere la parte más crítica de la pandemia que golpea a la humanidad. Después de esta experiencia que viven la mayoría de las naciones la vida no podrá ser la misma; es indispensable abrir el debate público para pensar en la construcción de un modelo económico distinto al neoliberal que atienda y resuelva las necesidades más importantes para los seres humanos.

En el documento de seis cuartillas López Obrador hace un diagnóstico sobre las condiciones sociales y económicas en el mundo. Resalta que en las últimas décadas los gobiernos de prácticamente todas las latitudes menospreciaron a los sistemas de salud pública dejándole al mercado la atención de la salud con las consecuencias desastrosas que todos conocemos.

Ni siquiera las grandes potencias o bloques económicos resistieron el embate de la pandemia porque sus sistemas de salud pública estaban muy debilitados. Ni China, ni Estados Unidos ni la Unión Europea pudieron hacerle frente de manera digna y decorosa para las personas enfermas. Y aquí se vuelve indispensable la reflexión sobre qué sistemas de salud queremos para el futuro. Después de que la pandemia se haya reducido debemos construir otra concepción de la salud. 

Otro punto que resalta el Presidente de México es el abandono y la indiferencia de la mayoría de los gobiernos en el planeta para procurar una educación y prevención de la salud. En lugar de que se fortalezcan hábitos alimenticios adecuados para una vida saludable se ha permitido irresponsablemente que el mercado –cuya lógica es la pura ganancia– inunde de productos chatarra las mesas de las familias, causando una grave crisis de salud pública con la agudización de las enfermedades crónico degenerativas como la diabetes, la obesidad, la hipertensión y las fallas renales que deterioran la calidad de vida de la gente.

El acaparamiento de equipos e instrumentos médicos, los jugosos negocios que llevan a cabo las grandes empresas farmacéuticas trasnacionales con las medicinas y las vacunas, la desigual distribución de alimentos y materiales de primera necesidad para la población son claros ejemplos de que la lógica del mercado no puede seguir dictando las políticas de salud en el mundo. Nunca más la humanidad se puede permitir que los hospitales se desborden, que no exista un servicio de atención médica de calidad, que falten medicamentos o vacunas para grandes sectores sociales, generalmente los más pobres del mundo. La lógica y dinámica del sistema económico neoliberal ha entrado en crisis y ha dejado de ser viable.

En las semanas venideras es indispensable pensar en las transformaciones que se deben impulsar después del coronavirus. Los pueblos campesinos de Asia, los pueblos en resistencia de África y los pueblos Latinoamericanos debemos dar un paso adelante para impulsar la construcción de otro sistema económico que sea viable con el medio ambiente y que resuelva las necesidades más apremiantes para la gente. Y ahora podemos contar con grandes sectores sociales críticos de Estados Unidos y la Unión Europea que también demandan cambios urgentes.

En el documento publicado recientemente el Presidente López Obrador pone sobre la mesa ocho puntos básicos para empezar a construir otro mundo. Destacan aquellos que apelan a fortalecer los sistemas de salud para garantizar el acceso universal digno y de calidad; dotar a la Organización Mundial de la Salud (OMS) de mayores recursos y liderazgo para que atienda las enfermedades de África y garantice el acceso de medicinas y vacunas para todos los países en igualdad según sus condiciones; así como generar una auténtica política de educación y prevención de la salud y el bienestar de las poblaciones eliminando de manera gradual los productos chatarra y de bajo nivel nutritivo.

AMLO también subraya la trascendencia de los valores culturales de los pueblos del mundo y la importancia que éstos han tenido para frenar la pandemia en las regiones más pobres de Asia, África y América Latina en donde la solidaridad, el cuidado y la protección de las personas mayores y el amor al prójimo han sido esenciales para evitar un desastre sanitario de magnitudes insospechadas. Y plantea la necesidad de fortalecer estas prácticas milenarias de amor y solidaridad entre los seres humanos.

Finalmente el Presidente de México llama a reconvertir los organismos económicos y financieros internacionales como el Fondo Monetario Internacional (FMI), el Banco Mundial (BM); la Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económicos (OCDE), el Banco Interamericano de Desarrollo (BID) y el G-20 para promover realmente el desarrollo y el bienestar de todos los pueblos del planeta.

El coronavirus vino a paralizar el planeta y como consecuencia nos obligó a reflexionar sobre nuestras relaciones económicas y sociales en los distintos países. La pandemia interrumpió nuestra vida diaria y desnudó la razón de ser del sistema económico neoliberal: la ganancia a toda costa, la ganancia sin escrúpulos de ninguna índole, la ganancia sin importar destruir al medio ambiente y a la vida misma. El coronavirus nos ha hecho reflexionar y a cambiar el sistema que rige actualmente. Después de la pandemia ya no podremos regresar a lo mismo. Se vuelve más indispensable que nunca construir un mundo con derechos para todas y todos los habitantes del planeta con oportunidades de desarrollo y bienestar general y con políticas globales que protejan todos nuestros ecosistemas. 

 

 

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