Esta emergencia de salud que para la mayoría era inimaginable ha trastocado nuestras vidas. Por un lado vemos lo mejor de nuestra gente: la solidaridad, la toma de conciencia en acatar las medidas de las autoridades, las expresiones de buenos deseos y ánimo en las benditas redes sociales. Pero por otro ladito, uno pequeñito, vemos la mezquindad de unos cuantos.
A pesar de que diariamente el Gobierno de la Cuarta Transformación nos informa puntual y ampliamente sobre los casos y consecuencias del Covid-19, hay quienes siguen sin entender que es tiempo de ayudar, así que intentan colocar noticias falsas todos los días. Otros han intentado hacer negocio con la emergencia vendiendo equipo de protección para personal médico antes que donarlo. La gravedad de este virus se ha llevado la vida de más de 2200 personas en nuestro país y aún hay partidos políticos que no han renunciado a parte de su presupuesto. También hay empresarios que no quieren cumplir con el pago de impuestos. Son mezquinos o mejor dicho “moralmente despreciables”, moralmente derrotados.
Afortunadamente para nuestro País se construye un nuevo régimen con el Gobierno de la Cuarta Transformación. Un Gobierno en donde el objetivo principal es el bienestar del Pueblo; un Gobierno que lleva a cabo políticas y estrategias teniendo como eje la vida de las personas. Como medida para reactivar la economía ante la crisis que trajo la emergencia de salud por el covid19 se ha puesto en marcha el programa “Créditos solidarios a la palabra” para microempresas familiares. Solo esta semana se entregarán a más de 300 mil beneficiarios en todo el país. En total serán 3 millones de créditos. Además diariamente se informa en punto de las 18:00 horas el avance de la dispersión de este programa con Graciela Márquez Colín a la cabeza, Secretaria de Economía. Los créditos se entregarán a personas vendedoras de productos y servicios como taquerías, estéticas, tienditas, taxistas, eloteros, cafeterías, etc.
Los hechos están a la vista de todas y todos, el nuevo régimen de la Cuarta Transformación ha puesto ¡por fin! el gobierno al servicio del Pueblo, de la gente. Y en esta construcción también es necesario insistir en fortalecer los valores espirituales, que están aquí en nuestro Pueblo, hay que darles su lugar, por ello insistimos: “Hacer el bien es el principal de nuestros deberes morales. El bien es una cuestión de amor y de respeto a lo que es bueno para todos y todas. Además la felicidad no se logra acumulando riquezas, títulos o fama, sino estando bien con nuestra conciencia, con nosotros mismos y con el prójimo. La felicidad profunda y verdadera no consiste en los placeres momentáneos y fugaces.” (No decir adiós a la esperanza 2012). Se está desterrando la corrupción, el individualismo, y el odio.
Para los mezquinos: es tiempo de ayudar, aún pueden rectificar, #UnidosSaldremosAdelante.




