Ciudad de México a 18 febrero, 2026, 12: 47 hora del centro.
Ciudad de México a 18 febrero, 2026, 12: 47 hora del centro.

los-vientos-de-cambio-el-inicio-de-la-era-posneoliberal

“…sin embargo, en los últimos años, a la permanente resistencia de los movimientos sociales que tomaron la posta de los actores tradicionales en crisis, se sumó una serie de procesos políticos en varios países de la región que dieron como resultado gobiernos que –con diversos matices– apostaron a una nueva etapa posneoliberal. Los une la negación del modelo anterior y la intención de trabajar por la integración latinoamericana, aquel viejo sueño de la Patria Grande”.   

Emir Sader

 

Las vivencias que deja a su paso la emergencia sanitaria producto del COVID-19, dan para hacer un corte de caja de cómo nuestro modelo económico le ha hecho frente a la pandemia para sanar las apuradas consecuencias que ha traído consigo y empezar a trazar un camino que enmiende la ruta hacia un futuro más deseable.

Desde la entrada del actual modelo económico en México –neoliberalismo–, por allá de principios de la década de los 80, hemos sido testigos de cómo a su paso ha logrado cumplir su cometido: desde apresurar la lógica privatizadora sobre los bienes y servicios públicos hasta la misma creación y consolidación de un marco cultural que ha adoctrinado a las masas populares bajo ciertas premisas que en los últimos años se han venido desmantelando.

En este sentido la pandemia ha “caído como anillo al dedo”, y es que ha evidenciado tanto las carencias del modelo actual como las incongruencias de un esquema donde se privilegia a los que tienen más sobre los que tienen menos. A continuación enumero las que considero son las tres principales razones por las cuales se hace más evidente el esperado resquebrajamiento del neoliberalismo en México y en algunas otras partes del mundo.

 

  1. Servicios públicos desmantelados. Los tiempos que marca el COVID-19 reflejan la incuestionable situación en la que se dejaron los servicios públicos en este país y en algunos otros… Y es que resulta obvio una vez que se da un repaso a la historia que nos acompañó en los últimos 40 años: despojo y despojo a las instituciones públicas, sobre todo al sector salud con una intención privatizadora detrás de ello. Los ruidos en contra de la 4T y su capacidad sanitaria en esta coyuntura deberían ser más críticas, se dejó un sistema de salud pública con infraestructura inconclusa y sobre todo con números financieros pintados de rojo intenso.

 

  1. La ética empresarial. Una priorización para el sector del empresariado de la maximización de la ganancia sobre la empatía y solidaridad por la dignidad humana lo cual se evidencia ante acciones tales como la imposición obligatoria de acudir al centro de trabajo sin las medidas pertinentes (ya no hablemos sobre el grado de esencialidad de la industria), provocando que el propio trabajador se perciba menos como un humano y más como un insumo, situación que nos revela sobre la triste percepción que es necesario transformar.

 

Es loable mencionar que existen notorias excepciones dentro del propio sector, es importante su difusión para demostrar que el respeto por la salud de la clase trabajadora no se encuentra en conflicto con la producción o servicio, sin embargo, siguen siendo eso: excepciones.

 

  1. La apuesta fallida por el mercado. No hace falta mucho texto para ejemplificar lo que hace muy bien el compañero Simón Levy en sus redes sociales: “Hay quien tira la fruta y la verdura porque es más caro transportar o no tiene cómo venderlas, y en frente, hay gente que no tiene que comer”. Sin duda el pueblo es sabio y sabe reconocer lo inhumano que resulta poner en manos del mercado: la producción agroalimentaria es para la ganancia, no para alimentar al pueblo.

Las reflexiones proyectadas invitan a replantearnos el estado actual de las cosas: al voltear al cono sur del continente nos encontramos con experiencias de los pueblos hermanos latinoamericanos que apostaron por un proyecto de transición como lo es el posneoliberalismo, que si bien conserva matices del modelo neoliberal debido al principio de factibilidad, deja asomarse la construcción de una historia escrita por el pueblo, una historia que piensa dejar atrás los vicios a los cuales fuimos sometidos bajo falsas promesas, una historia que se asiente bajo otros conceptos como lo son la fraternidad, la solidaridad y el amor.

Hemos de actuar y hemos de hacerlo con prontitud, tomando ventaja pues, de que las consecuencias del COVID-19 traerán consigo un sinfín de aprendizajes que deben materializarse en la reconstrucción del Estado, pero no en un Estado para unos cuantos, si no como uno al servicio de todos.

 

 

Etiquetas

Facebook
Twitter
LinkedIn