No es tema nuevo en nuestro país que la sociedad mexicana tiene una desconfianza muy marcada por las instituciones. La Guardia Nacional (antes llamada Policía Federal) y sus divisiones, es quizá una de las más castigadas con este tipo de recelo hacia sus funciones, su honestidad, su credibilidad y su efectividad.
A lo largo de la historia de México han ocurrido un sinfín de calamidades e ilegalidades a manos de quienes deberían de ser la protección del pueblo. Al parecer año con año se fraguan nuevas injusticias contra ciudadanos inocentes, civiles, simples mortales, como tú y como yo; lo peor de todos estos casos es que en su mayoría quedan impunes, quedan archivados, escondidos o simplemente quedan en las estadísticas de la no denuncia.
No importa la entidad federativa, el color partidista que tenga el estado o el presidente de la republica que esté en turno: la policía mexicana en todos sus niveles sigue siendo el terror para muchos. Para muestra un botón: lo ocurrido con Giovanni López. Un joven mexicano de 30 años presuntamente asesinado por policías del municipio de Ixtahuacán de los Membrillos en Jalisco. El motivo todos lo conocemos, no llevar cubrebocas fue el pretexto para que la policía de este lugar lo subiera a la pratulla y lo regresara sin vida; por otro lado tenemos la explicación del gobierno del estado la cual asevera que el joven estaba actuando de manera agresiva y por ende su detención. En el boletín de prensa de la Fiscalia del estado de Jalisco se asegura que la detención nada tuvo que ver con que el joven no portara el cubrebocas como si se tratará de exculpar de alguna manera al gobernador Enrique Alfaro que semanas antes había establecido la orden de sancionar a las personas que transitaran por las calles sin usar este accesorio de prevención.
Días después del lamentable hecho del asesinato de Giovanni surgieron las manifestaciones por todo el país, principalmente en Jalisco exigiendo justicia. Nuevamente estas protestas se verían marcadas por el abuso de poder por parte de elementos de seguridad pública quienes armados y vestidos de civiles detuvieron arbitrariamente de manera ilegal y violenta aproximadamente a 30 personas de las que se llegó a desconocer su paradero e integridad física. Afortunadamente las personas detenidas empezarón a aparecer y a ser liberadas después de la exigencia de la sociedad con presión de los medios y del gobierno federal.
Hace unas horas el diputado Pedro Carrizales mejor conocido como “El Mijis”, denunció en su cuenta de twitter la desaparición forzada de Alexia Ortiz y Jhoany Álvarez después de haber sido golpeadas y detenidas el pasado domingo por policías del municipio de Nezahualcóyotl en el Estado de México.
Y esto solamente ha ocurrido en unas semanas. Hay casos y más casos de abusos por parte de la policía, pocos salen a luz, la mayoría se quedan impunes.
A todo esto lancé una pregunta abierta en las redes y se las hago a ustedes; ¿Qué le falta a nuestra policía, por qué es tan corrupta y poco confiable?, las respuestas fueron variadas pero coincidentes y reiterativas.
Aquí les muestro algunas de las respuestas que obtuve:
- “Sueldos muy bajos, sin preparación académica y policial, nulo apoyo del gobierno. Nexos con el narco y altos mandos millonarios vendiendo su placa. Tienen que meterle dinero y entrenamiento. Valores. Escalamiento. Es una herencia del PRI (y un poco de PAN) que aún se carga”. @EscoffieJerry
- “Falta de profesionalización, falta de capacitación, falta de supervisión, corrupción de mandos superiores y sueldos bajos”. @Juanitachiapas
- “Todo está mal en el sistema. Simplemente: ¿Por qué es policía quien es policía en México? Por mera necesidad y porque no hay de otra. Pero casi nadie por gusto o deseo (y cómo, si es pura precariedad)”. @JcuevasC
- “No está pensada en seguridad y protección al ciudadano, está pensada y creada para infundir miedo, para servir con violencia y para corregir a madrazos a los piensan, están al servicio del poder, no para el ciudadano”. @VientoEnrique
- “Mi hipótesis es que no se toma con seriedad/disciplina la carrera policiaca. Tampoco que compensa adecuadamente, igual que el resto de las carreras. Y problema de valores, desde casa. Es como el dilema del huevo y la gallina”. @_bienterca
Se podrían mencionar muchas más respuestas pero todas hacen una puntualización en lo mismo: falta de preparación, falta de valores, falta de amor al país, poca educación, nula vocación, poco gusto por el empleo, bajos sueldos, poco apoyo, cero supervición, equipos y herramientas viejas. No acabariamos la lista.
La policía de México tristemente es un reflejo de nosotros, de nuestro entorno, de nuestra cultura, de nuestra sociedad, de decadas de corrupción, de poco interés del gobierno por el pueblo, de poca inversión educativa, de nucleos familiares rotos.
La policía mexicana es pueblo uniformado, ellos serán mejores el día que el gobierno, la sociedad, las familias, los entornos, y todos nosotros seamos mejores.



