Ciudad de México a 10 marzo, 2026, 4: 12 hora del centro.
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El balance LGBTTTIQ+ virtual

El balance LGBTTTIQ+ virtual

Por: Daniel Bañales

La lucha contra la homofobia, la discriminación y los crímenes de odio no la detuvo ni el Covid-19. Ese fue el mensaje que envió la comunidad LGBTTTIQ al mundo durante la marcha virtual. Actividades culturales, testimonios, cápsulas informativas y experiencias múltiples se compartieron en los escenarios digitales. La cultura de la Diversidad Sexual se trasladó al mundo virtual, donde el alcance, los formatos, las voces y las reacciones se multiplicaron cada segundo. Tan solo la transmisión en vivo vía Netflix logró más de 52,994 visualizaciones, mientras que  #ElOrgulloPermanece -organizado por el Comité Incluye- alcanzó 411,168. Sin embargo, una deuda pendiente fue el análisis crítico de su propósito. 

Hubo youtubers, influencers y standuperos que lograron el auspicio de empresas como Uber —patrocinador oficial de este año—. Estas personas han acumulado un gran capital social y lo han monetizado a través de la repetición de discursos sobre Derechos Humanos, pero sin el acompañamiento de la crítica social correspondiente que va más allá de sólo soltar datos y memorizar tratados. Lo que se observa es cómo la producción del contenido está en manos de aquellos que acumulan esa autoridad y capital económico, no de aquellos quienes realmente tienen trabajo científico detrás. Es decir, hay visibilización, pero bajo sus reglas y sus formatos.

Sí, por supuesto, hay mucho por celebrar: la representación, los derechos y el reconocimiento en el espacio público; sin embargo, también hay mucho por qué llorar, gritar y enojarse. Es necesario mostrar la realidad en una forma romántica, sin perder de vista que esto es sólo una parte. También hay que mostrar el contraste, aquellos rincones oscuros, aquellas periferias que aún ensombrecen la sonrisa de quienes pertenecemos a esta comunidad. Debemos hablar de los transfeminicidios, de la discriminación, de quienes aún no logran salir a las calles sin temor a que les pase algo. 

Es recomendable retomar a la ONU, a la Conapred, a la CNDH, a los académicos de las universidades y a los colectivos activistas que han luchado desde que inició el movimiento. Tenemos que exigir justicia para todos los miembros de la comunidad LGBTTTIQ+ que aún son vulnerables e invisibles. Los LGBTTTIQ+ también son aquellas personas que se plantan en las instituciones de salud pública y exigen su acceso a medicamentos para combatir el VIH/Sida; son aquellos que buscan el esclarecimiento del asesinato de la Dra. María Elizabeth Montaño y son individuos que día tras día luchan por el acceso a derechos dentro de diversos organismos y del propio gobierno.

En el contexto de la celebración, no basta con transmitir nuestra cultura, nuestras expresiones artísticas y los testimonios. Hay que transmitir el trabajo científico, el análisis político y social que se gesta desde atrás para que podamos expresarnos libremente. Son dos caras de la misma moneda; son campos que van y que vienen para complementarse, para equilibrarse: una realidad alegre está incompleta y sesgada, una realidad triste también está coja y deshabilita. Pero una realidad que abraza a las dos, brinda esperanza.

 

Daniel Bañales

@DannyBaVel

Licenciado en Ciencias de la Comunicación con especialidad en Periodismo. He trabajado para revisar como Gatopardo, Travesías y LOCAL.MX. Investigo temas sobre Diversidad Sexual en redes sociodigitales y Alfabetización Digital con perspectiva en Derechos Humanos.

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