Follow the money

En la década de 1970, hubo un gran escándalo que transformó por completo la política estadounidense. Me refiero al famoso caso “Watergate”, el cual comenzó con el allanamiento de la sede del Partido Demócrata en junio de 1972, que en un principio no tuvo mayor relevancia en la vida pública ni en los medios tradicionales. Sin embargo, todo cambió cuando los jóvenes periodistas Bob Woodward y Carl Bernstein publicaron en 1974 el libro titulado: Todos los hombres del presidente, en el cual narran detalladamente la historia de la investigación periodística, derivada del allanamiento, en donde no solo terminaron implicados poderes políticos de máximo nivel en actividades ilícitas, sino que también estuvo involucrado el mismísimo presidente de los Estados Unidos, Richard Nixon, quien después del suceso se vio obligado a dimitir. 

Fue tal el impacto generado en la sociedad estadounidense que en 1976 se produjo la película “Todos los hombres del presidente” (All The President’s Men) dirigida por Alan J. Pakula, la cual se basó en el libro publicado por los citados periodistas de The Washington Post. El eslogan de la película “Follow the money” ganó gran popularidad social, ya que sugiere que, si se le sigue la pista al dinero, puede salir a la luz todos los involucrados en los actos de corrupción.  

Por otro lado, en México, el 12 de febrero de 2020, la Fiscalía General de la República (FGR) confirmaba la detención por parte de las autoridades españolas de Emilio “L”, quien después de largas negociaciones con la Fiscalía, a finales de junio aceptó ser extraditado a México y colaborar con la justicia para “esclarecer los hechos”, aportar diversos documentos y revelar posibles involucrados en los actos de corrupción. 

Estos fueron denunciados durante varios años hasta la saciedad por el ahora Presidente de México, Andrés Manuel López Obrador. Sin embargo, no tuvo mayor relevancia en la sociedad, ni mucho menos en los medios tradicionales. Fue hasta la investigación realizada por el periodista Raúl Olmos de “Mexicanos Contra la Corrupción e Impunidad” (MCCI) que causaron preeminencia pública las acusaciones en contra del ex director de Pemex y sus actos de corrupción, después de darse a conocer que el 28 de mayo de 2012 adquirió una residencia de 1165 metros cuadrados “con dinero que las autoridades investigaban como parte de los sobornos pagados por Odebredcht”. 

Emilio “L” ya ha empezó a brindar algunas pruebas a la Fiscalía General de la República (FGR) y se comienzan a revelar las primeras acusaciones en contra de políticos de alto nivel durante los sexenios de Felipe Calderón y Enrique Peña Nieto; involucrados en la compra fraudulenta de la planta chatarra Agro Nitrogenados, así como de los sobornos de la empresa brasileña Odebrecht.  No obstante, según la revista Proceso, hay sospechas que, desde el sexenio de Vicente Fox, Felipe Calderón ideó el contrato de Etileno XXI a fin de favorecer a Odebrecht, lo que sería otra gran “estafa maestra” contra la nación orquestada desde el poder. 

Es aquí donde tiene cabida el famoso eslogan: “Follow The Money”, ya que después de las declaraciones y pruebas aportadas por Emilio “L”, se le debe de seguir la pista al dinero, así se podrá encontrar a todos los que estuvieron involucrados en este gran escándalo de corrupción y cómo fue que se configuró, algo que sin duda podrá cambiar la política mexicana para siempre.  

Podemos partir sucintamente lo ocurrido el 2 de diciembre de 2012, cuando se suscribió el acuerdo político entre los partidos PRI-PAN-PRD, denominado el “Pacto por México”, para llevar a cabo las llamadas reformas estructurales impulsadas por el presidente Peña Nieto. Empero, se acusa que tal magnífica coordinación y acuerdos no fueron gratuitos, ni por buena voluntad, sino que hubo cuantiosos sobornos a Diputados Federales y altos funcionarios del gobierno a fin de aprobarlas. Es decir no solo la reforma energética para beneficiar a Odebrecht, sino también para otras cinco entre las que se encontraban la educativa y la fiscal. 

Todo parece indicar que la conversación que se filtró, aparentemente entre los panistas Pancho Domínguez y Carlos Mendoza, donde mencionaban que iban a recibir de parte de “Kors” (supuestamente Osorio Chong) la cantidad de 6 millones de pesos mensuales durante cinco meses hasta el día de la elección, era para mover su voluntad en la aprobación de las reformas estructurales.  El fraude estaba planeado y patrocinado. 

México está viviendo analógicamente lo que Estados Unidos vivió en la década de 1970, ya que el escándalo del “Watergate” fue un acto ilícito que cimbró la política estadunidense al darse a conocer los actos de corrupción que realizaban altos funcionarios y que terminó con la renuncia de su presidente. Es decir, gracias a esto, hubo un antes y después para la renovación política del país vecino del norte. Por otro lado, en México, se está destapando la cloaca de corrupción que podría llevar a prisión a todos los altos funcionarios que estuvieron involucrados, inclusive podría ser la primera vez que en nuestro país se haga justicia y expresidentes mexicanos pisen la cárcel, por los actos de corrupción, fraude, organización delictuosa, traición a la patria y saqueo al país. 
 

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