Ciudad de México a 10 febrero, 2026, 6: 05 hora del centro.
Ciudad de México a 10 febrero, 2026, 6: 05 hora del centro.

Censura presente

Los pasados días han estado llenos de sucesos públicos que me han hecho pensar en que aún vivimos en un mundo donde decir lo que se piensa, exponer un punto de vista, o simplemente tener el mismo derecho de opinar entre mujeres y hombres es algo aún lejano y utópico, no solo en un país como el nuestro, sino incluso en países de primer mundo.

Y es que cuando pienso en “censura”, viene a mi mente una frase muy famosa, “la información es poder” y simultáneamente a estas acciones mencionadas, surge una pregunta en mi cabeza, ¿qué fue primero, la censura o la información como medio de poder?

Para entender ambos contextos partamos de entender ¿qué es censurar? Sabemos que es la acción de examinar, escudriñar, analizar una obra destinada al público o individuo, suprimiendo o modificando y borrando la parte que no se ajusta a determinados planteamientos políticos, morales, sociales o religiosos, con el fin de determinar si se puede o no publicar o exhibir. Entonces, al tener fresco y directo el significado de la palabra “censura”, es cuando le damos sentido a la frase de “la información es poder” porque, sin duda, quien conoce el poder que tiene la información tiene en sus manos la facilidad de ayudar o de afectar a conveniencia. 

Así pues, lo que hicieron las cadenas de televisión norteamericanas como MSNBC, ABC, CBS y NBC al interrumpir la emisión de la rueda de prensa de Trump, ¿fue un acto de censura? El aún mandatario de EEUU denunciaba en cadena nacional el “robo” de las elecciones, cuando estos medios televisivos de comunicación cortaron el mensaje, alegando que Trump estaba mintiendo, lo cual afecta gravemente el proceso electoral. Y aunque el presidente norteamericano no es santo de devoción de muchos, debemos de ser objetivos, claros y justos, lo que observamos en ese momento que hicieron los medios fue censura en toda la palabra.

Pero la censura no es exclusiva de los mencionados comicios, tampoco es algo momentáneo. Este fenómeno está presente en nuestra vida cotidiana, en nuestros trabajos, en nuestros entornos tanto sociales como laborales, incluso dentro de la 4T con todo y la transformación que usa como bandera. El caso más reciente y el que se tiene a la mano es del programa “John y Sabina”, conducido por el profesor John Ackerman y la escritora Sabina Berman, programa transmitido por Canal Once, un espacio que siempre se ha caracterizado por el nivel de libertad que brinda para/con sus programas como en los contenidos de calidad que ofrece. 

El caso salió a la luz porque Berman ya no pudo contener más la molestia de la censura que estaba recibiendo por su compañero de programa y acusó al académico de machismo al coartar su libertad de expresión como co/conductora del programa: “no te gustó tener ante ti a una mujer que tenía su propio punto de vista y de tomar las decisiones unilateralmente, en un golpe de prepotencia te autonombraste el único conductor: el tiranito del programa… Tú me das o quitas la palabra, tú decides los invitados (que se han vuelto solo aliados políticos tuyos) y tú decides la publicidad que emite el equipo pagado por Canal Once, La 4T no es tu licencia personal para robar y atropellar, aprende a comportarte según acuerdos y contratos” acusó la escritora a Ackerman. Y es que el también columnista se ha visto opacado frente al apoyo recibido por Berman ya que los videos que se muestran del programa donde Ackerman ignora las preguntas de la escritora y omite darle la palabra durante las emisiones lo dejan mal parado y hace enfática la censura que la conductora vive por parte de su ahora excompañero de trabajo.

A partir de la cantidad de periodistas que se han visto limitados, callados y amedrentados para no decir la verdad, se podría decir que la cultura de la censura nació junto con la nación y, desde tiempos remotos, estas prácticas han pasado a través de generaciones hasta lo que vivimos hoy en día.

La censura no es exclusiva de los medios de comunicación, pues tiene muchas caras, y se muestra en todos los sectores y en infinidad de casos. La pulsión de querer arreglar las cosas omitiendo información es algo que el latino tiene en el ADN y es algo que se tiene modificar con el paso del tiempo. Al final, las consecuencias de la censura quedarán marcadas en los millones de personas que dependen de acceder a información veraz.

Etiquetas

Facebook
Twitter
LinkedIn