Ciudad de México a 15 febrero, 2026, 11: 14 hora del centro.
Ciudad de México a 15 febrero, 2026, 11: 14 hora del centro.

¿Xalapa me llena de orgullo?

¿Y si hablamos de Xalapa? Ser de Xalapa es una de las características de las que más nos enorgullecemos los que ahí tuvimos la fortuna de nacer. ¿Quieren saber por qué no corrieron con la misma suerte quienes no? Se los voy a contar.

No sé si sea un rasgo específico de los llamados chilangos o sea uno general, pero hay personas que no saben qué es lo que hace realmente especial a Xalapa y la menosprecian. No temo decir que lo suyo podría ser envidia por no haber nacido en mi terruño. Pero ¿qué es lo que la destaca frente a un cúmulo de grandes urbes y lugares con mayor reconocimiento y publicidad? 

Nuestra bella ciudad no es solamente la capital de uno de los estados con mayor extensión territorial del país o del tercero más poblado a nivel nacional. Xalapa es también capital cultural, educativa y política. Es, en muchos aspectos, un referente nacional incluso, desde la época precolombina.

Capital cultural por la variedad de recintos que se encuentran aquí, entre los que destacan el de antropología (MAX), el Museo de Arte del Estado o el Instituto Veracruzano de la Cultura, así como festivales de música, literarios, teatros, galerías jardines o espacios recreativos que pueden ser disfrutados por ciudadanos de todas las edades. Según estudios, somos una de las ciudades con los índices más altos de actividades culturales por habitante.

Educativa, porque tenemos la Universidad Veracruzana, una de las instituciones públicas con más prestigio en el país. Le recomendaría a quien nos visite que se tome unos minutos para platicar con alguno de sus estudiantes: podrá palpar al instante el orgullo que desbordan por pertenecer a esa gran comunidad. Una de las características que le da a nuestra capital un toque especial es que es una de las más baratas para vivir, por lo que acoge a cientos de estudiantes de todos los estratos sociales y de muy distintos orígenes, haciendo posible el encuentro y la convivencia de jóvenes a quienes les une el amor y la honra de darle vida a Xalapa, una ciudad plural, diversa e incluyente. 

Esto, por otro lado, también ha tenido sus complicaciones. No es un secreto para nadie que por el atractivo de vivir en la ciudad capital ha crecido a un ritmo acelerado, provocando un desarrollo territorial desordenado que es, a mi consideración, una de las deudas por remediar. También, al haber mayor población, ha incrementado considerablemente el uso de automóviles, para lo cual nuestra infraestructura no estaba preparada, convirtiéndose éste en otro de los grandes problemas que tenemos pendientes. Adicionalmente, tenemos el reto respecto al abastecimiento de agua para todas las personas que ven a Xalapa como una opción para vivir. Dentro de las posibles soluciones, tenemos que avanzar en la implementación de mecanismos sustentables como la captación pluvial, entre muchos otros.

Políticamente ha sido un fenómeno democrático y pionero de las luchas sociales más importantes del país. En su última visita, el Presidente López Obrador nos dedicó unas muy sentidas palabras que lo resumen: “este municipio es de vanguardia, de avanzada. Aquí siempre la gente nos ha apoyado. Son los ciudadanos de Xalapa precursores del movimiento de transformación de nuestro tiempo. Cuando todavía no despertaban en otras partes, aquí la gente ya estaba muy consciente y participativa.

No se equivoca el mandatario. Nuestro pueblo se ha caracterizado siempre por su rebeldía, su alto grado de conciencia cívica, por su compromiso férreo con las causas más justas. Su ciudadanía está informada y desde Xalapa ha asumido siempre lo que nos corresponde para sacar al país del marasmo en el que lo dejaron los neoliberales. Una postal lo retrata muy bien: en 2012, nuestra capital fue el único lugar en donde Enrique Peña Nieto no ganó ni una sola casilla electoral.

Xalapa, “manantial de arenas”, no solo son las noches de luna, es tu gente, tu cultura, es el orgullo de caminar y correr los famosos callejones que te adornan, tus populares lagos donde reímos tanto congregándonos alrededor de tus coloridos payasitos. Hoy como ayer es un encanto recorrerte. Tu pueblo es mucha pieza y trabaja día tras día para regresarte un poco de lo que nos has dado. Mereces más que lo que te han hecho tus gobernantes, pero poco a poco estamos luchando por consolidar tu transformación y seguir gritando a los cuatro vientos: ¡qué orgullo ser de Xalapa!

Etiquetas

Facebook
Twitter
LinkedIn