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El traidor

¿Se han imaginado que habría pasado si Vicente Fox hubiese sido un verdadero demócrata y permitido que AMLO fuera el presidente de México en el 2006? Yo sí.

Considero que muchos de los problemas que azotan a nuestro país tienen su origen en la corrupción y entreguismo que heredamos de la implementación del neoliberalismo en el sexenio salinista. Miles de mexicanos perdieron su negocio, su patrimonio y se quedaron en la calle, mientras unos cuantos se volvían inmensamente ricos a costa de todos y cada vez más poderosos en ese matrimonio que contrajeron con el poder. Es decir, se maximizó la desigualdad y se orquestaron las mafias del poder.  Estos problemas se acentuaron con la llegada de Vicente Fox a la presidencia de México. Ya que él significaba la esperanza de todo eso que gritaba en su campaña en las plazas públicas; de todo eso que decía que haría al llegar a ser presidente. Sin embargo, hizo todo lo contrario. Fue un gran simulador, un estafador, un charlatán y traidor de la nación. ¿Por qué lo hizo? Pactó con Carlos Salinas de Gortari para que se continuara con el proyecto de enriquecimiento y poder que dejó inconcluso. Fox lo vio conveniente para sus intereses, quizá lo consultó con Martita y ella fue quien tomó la decisión. 

En las elecciones del 2006, Fox tenía su candidato predilecto, Santiago Creel. Empero, tuvo que declinarlo y aceptar a regañadientes a Felipe Calderón, ya que su jefe, Salinas de Gortari, veía muy fuerte a López Obrador, y desconfiaba totalmente del entonces candidato priista Roberto Madrazo. Lo veían como un traidor. Sabían que con Calderón se podía pactar el poder, y por eso, las fuerzas políticas del PRI junto con el empuje de la Maestra Elba Esther Gordillo decidieron sumar fuerzas para apoyar a Calderón para que fuese el próximo presidente de México, y así, que se consumiera a toda costa y precio el fraude, en contra de Andrés Manuel López Obrador. Claramente todo esto se hizo con el consentimiento del entonces presidente Vicente Fox, previo acuerdo en Los Pinos. Le pidieron que se dejara de tonterías, y apoyara al entonces candidato panista Felipe Calderón, ya que, si no lo hacía y continuaba con sus berrinches, no habría forma de frenar al entonces puntero en las encuestas, López Obrador. Por eso pactó impunidad: que no se le investigara a su familia y a él.  El acuerdo con Fox y Calderón se hizo a cambio de que en el 2012 regresara el PRI al poder, y así se culminara el proyecto de poder político. 

Todo esto se pudo haber evitado con la entrada de Andrés Manuel López Obrador a la presidencia en el 2006; pero no, Fox violó la democracia y pactó con los mafiosos del poder. 

Siempre he creído que tanto Salinas como Fox son los grandes responsables de la desgracia y tragedia de millones de mexicanos, pues ambos atropellaron la democracia y traicionaron al Pueblo de México. Pero aún más Vicente Fox, pues él -a diferencia de los demás- tiene una situación bastante sui generis: él significaba cambio de millones de mexicanos. Malamente la historia lo puso en ese momento y en ese lugar; engañó con su discurso de cambio; con sacar al PRI del poder para devolverle la dignidad y justicia al pueblo. No solo fue un total simulador; fue inclusive peor que los priistas, ya que él era la quimera de una nueva era para nuestro país, donde la voz de los mexicanos sí tenía peso y valor; dónde por fin se voltearía a ver a los más marginados; a los que perdieron sus empleos y casas; a los que viven sin rumbo ni horizonte. 

Creo que, Vicente Fox no sabe, ni mide el gran daño que le hizo al país. Posiblemente es porque todavía no terminamos de dimensionar los enormes demonios que sembró en su sexenio. Posiblemente sea porque son pocos quienes lo voltean a ver y lo señalan como el gran responsable de que personajes siniestros como Calderón y Peña Nieto asumieran al poder bajo el cobijo de Salinas de Gortari. Me parece extraño que sean pocos los críticos que cuestionen esto. Siempre volteamos a ver a los traidores de Salinas, Calderón y Peña Nieto. Nos olvidamos qué si Fox hubiese defendido la democracia a capa y espada, no hubiese existido las campañas tan efusivas y reiterativas de odio y miedo en contra de AMLO (eso ayudó para acentuar la polarización). Ya que fueron millones de pesos que el gobierno federal, el PAN y la iniciativa privada destinaron para manchar la imagen y reputación del líder social más importante de las últimas décadas del país. Con Fox ganó la ambición y predominó la traición. Inclusive, llegó admitir que en el 2012 le dio la espalda a Josefina Vázquez Mota, la candidata de su partido, para irse a apoyar al candidato del PRI Enrique Peña Nieto. El argumento que dio Fox en dicha confesión fue, que Peña Nieto haría las reformas educativa, fiscal y energética; una encomienda de los grupos del poder que él no pudo llevar a cabo. 

Por su venta a la mafia del poder y omisiones se permitió que existieran terribles saqueos al país, que se implementara un narco estado; gobiernos corruptos y serviles para una clase privilegiada, para grupos que conforman la delincuencia organizada, y que como dice López Obrador “ni perdían su respetabilidad ni su honorabilidad” sino todo lo contrario, son respetados y admirados por muchos.

Daniel Cosío Villegas, en su ensayo “La Crisis de México” (1947), vaticinó asertivamente sobre la fragilidad política del PAN: la carencia de cuadros sólidos preparados para hacerle frente a la complejidad de México, y con la falta de sensibilidad suficiente que se requeriría para lograr la transformación de ser un partido de presión, a convertirse en un partido para la gobernanza. 

Vicente Fox, fue la predicción inequívoca que relató Cosío Villegas, es decir, la de un personaje con inmadurez política, sin sentido crítico y nula visión social; sumergido en sus testarudez y demagogia constante por naturaleza; de falta de vocación para conducir con responsabilidad a un país flagelado. Estuvo gobernado detrás de las faldas de su mujer. En una entrevista que tuvo con Carlos Marín en Milenio, aseguró que “él y su esposa tomaban las decisiones del país, qué ambos gobernaban”. Yo dudo, creo que quien realmente gobernó fue Martita Sahagún y sus hijos, estos últimos hicieron grandes negocios al amparo del poder público. Mientras tanto, Fox se hacía el loco como lo hizo durante todo su gobierno y como aún lo hace. 

Culmino este artículo dejando algunas preguntas:

¿Qué México tendríamos si AMLO hubiese sido presidente en el 2006? ¿Quién investiga a los hijos de Marta Sahagún? ¿Quién investiga el enriquecimiento inexplicable de Vicente Fox?  ¿Quién pagará por la violación de nuestra democracia en el 2006 y 2012? ¿Ya se denunció a Vicente Fox por delincuencia organizada y traición a la nación? 

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