Ciudad de México a 6 febrero, 2026, 21: 56 hora del centro.
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Por el carro completo: sí a las alianzas

En los últimos días ha surgido un interesante y caluroso debate al interior de las filas del Obradorismo sobre la ruta política que debe seguir Morena para enfrentar las elecciones de 2021. Además de la legítima disputa que existe entre diversos actores políticos para encabezar sus respectivas candidaturas, otro de los temas que más opiniones ha generado es las coaliciones electorales.

De un lado está el sector del partido que desde hace ya mucho tiempo ha propugnado por hacer de Morena un espacio cerrado del que solamente formen parte aquellos militantes duros que hayan estado desde el día uno. Todo aquel que se haya sumado después es, para ellos, un arribista, advenedizo o traidor. Este grupo se ha manifestado en contra de ir en alianza con otras formaciones políticas y pretenden que el partido se presente solo a las elecciones sin tomar en cuenta la realidad política ni las proyecciones electorales de muchos estados. Prefieren conservar una supuesta pureza ideológica antes que llegar a acuerdos para conseguir victorias. 

Del otro, hay muchas voces que desde la militancia pedimos que, como en 2018, se construya una gran coalición obradorista que asegure el triunfo contundente de nuestro movimiento en unas elecciones que serán decisivas para la consolidación del proyecto transformador. Esto no quiere decir que las alianzas deban ser exclusivamente entre las cúpulas de los partidos. Tienen que ser tan amplias que incluyan a todos los sectores de la sociedad: sindicatos, organizaciones campesinas, movimientos populares, empresarios, ciudadanos sin partido y militantes de otras fuerzas que coincidan con los ideales y objetivos del actual Gobierno de México.

Hay quienes, de manera tramposa y con mala leche, quieren hacer pasar esta visión por mero pragmatismo inescrupuloso: querer “ganar por ganar” a costa de lo que sea. Nada más falso que eso. Pedimos una coalición abierta, amplia y plural, pero siempre sujeta al respeto irrestricto de los principios que, según el Obradorismo, deben regir a todo aquel que dedique su vida al servicio público: no mentir, no robar y no traicionar al Pueblo. Por supuesto que deben establecerse mecanismos de control para evitar el ingreso de personajes de dudosa reputación o que actúen replicando al viejo régimen. Quien se sume a la coalición obradorista debe de tener perfectamente claro que el amiguismo, el nepotismo, el influyentismo y otras lacras de la política están prohibidas dentro de este espacio político y, quienes incurran en ellas, deben ser inmediatamente separados de su cargo y puestos a disposición de las autoridades. Nuestra principal lucha es contra la corrupción y debemos empezar por ser intachables desde dentro.

Pero frente al agrupamiento de las fuerzas conservadoras que, bajo la tutela de personajes siniestros como Claudio X. González, comienzan a construir alianzas en diversos estados para evitar a toda costa el avance de la transformación, se vuelve indispensable generar todas las condiciones posibles para que el campo popular apuntale una votación masiva a favor de la profundización de la transformación democrática en todos los rincones del país -especialmente, en aquellos en donde aún no ha llegado por las resistencias de quienes no están dispuestos a perder sus privilegios-.

Quince gubernaturas y mantener la mayoría legislativa en el Congreso de la Unión: de ese tamaño es el reto que tenemos frente a nosotros. La historia nos exige ponernos a la altura, hacer a un lado cualquier atisbo de mezquindad y unirnos en la misión de regenerar a México, impidiendo que bajo cualquier circunstancia regresen quienes saquearon a nuestra nación y la llenaron de sangre. Por ello, SÍ a las alianzas de Morena con los partidos que respalden a la Cuarta Transformación y con todos los sectores del Pueblo que deseen sumarse a esta gesta democrática. Para transformar la vida de la gente primero es necesario llegar a las instituciones. Y para llegar a ellas se necesita ganar. Que los dirigentes de la transformación hagan todo cuanto esté en sus manos para que esto ocurra.
 

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