Hace un mes de la elección que renovó los 84 Ayuntamientos en el Estado de Hidalgo y que cual se convirtió en una «elección de estado» por parte del PRI y del gobierno del estado. Al respecto leía hace unos días, en un medio oficialista, que a través de uno de sus columnistas escribía, “el pasado 18 de octubre Hidalgo rechazó de manera contundente a los candidatos de Morena en las urnas”. Nada más alejado de la realidad. Por ello, me permito escribir las siguientes líneas en las cuales expongo brevemente cinco puntos, no a manera de réplica, sino para hacer un recuento en primera persona de los factores que se sumaron para que se diera el resultado adverso que tuvo morena en las urnas, no en la preferencia, que cabe aclarar no es una equivalencia.
Dos años planeando el 18 de octubre.
Debemos reconocer que la elección del pasado 18 de octubre inició para el PRI/gobierno el 2 de julio de 2018, solamente un día después del triunfo histórico del hoy presidente Andrés Manuel López Obrador; a dos años de que Omar Fayad dijera que aquellos que votaron por AMLO eran unos ‘descerebrados'; a dos años de que el gobernador de Hidalgo se ponga de tapete a cada visita del presidente, saludándolo con la izquierda y gobernando Hidalgo con la derecha.
Golpeteo mediático.
A todas luces, una de las estrategias que siguieron, fue infiltrar a ciertos personajes en las filas de morena y cooptar a otros más, esto para hacer reclamos al interior y darles amplitud con los medios de comunicación oficialistas abiertos todo el tiempo para estos personajes.
No era lo mismo que la oposición hiciera los reclamos a que personajes al interior lo hicieran. Además, se la pasaron judicializando cualquier decisión que el partido tomaba.
Comisión Nacional de Elecciones.
La CNE (Comisión Nacional de Elecciones) estuvo únicamente integrada por 2 personas, esto claramente impidió un análisis serio de las decisiones políticas que debieron tomarse y lo dejó en el plano de las simpatías. Ahí están las cifras: amigos de estos integrantes nos regalaron los peores resultados de la contienda, a los números me remito.
Los benditos dineros.
Como saben -espero-, las finanzas de Morena Hidalgo sé manejan de manera mancomunada; es decir, todo lo firman el presidente y la secretaria general. En Hidalgo, al no haber presidente ni secretaria general, las finanzas las atrae en su totalidad el CEN. Ese CEN que estuvo más preocupado por la disputa de la dirigencia nacional que de la elección en Hidalgo y Coahuila, y dejó solos a las y los candidatos.
¿Y el PREP?
Como si del año 1988 se tratase, solamente un par de horas antes de iniciar la jornada electoral de Hidalgo, el IEEH anunciaba que no habría PREP (Programa de Resultados Preliminares), argumentando errores metodológicos y técnicos, y en su lugar activaron la plataforma “Preliminares Hidalgo 2020” con un proveedor de muy dudosa reputación.
En definitiva.
Ahora, sumemos a los puntos anteriores la soberbia de muchas y muchos candidatos, que pensaron que ganarían por llevar las siglas del partido de Andrés Manuel López Obrador; que pensaron que ganarían sin estructura y con una estrategia para defender el voto, pero no con una para llevar los votos a la urna, ¿qué pensaban defender?
Añadamos a las y los legisladores locales y federales influyendo en la disposición de los géneros asignados para los municipios y luego a las candidaturas mismas, entonces, ¿qué esperaban?
Aunemos la deplorable actuación del representante ante el OPLE local afín a los intereses de Grupo Universidad, quien ya fue expulsado y removido por la CNHJ, aunque como dice el dicho “ya ahogado el niño, tapan el pozo”.
Aún así, con todo en contra, los municipios que se ganaron fue gracias al voto libre de miles de hidalguenses, sin compra ni coacción de votos, sin amenazas, sin condicionamiento de programas, y justo por esto vuelvo al inicio cuando digo que no es lo mismo el resultado en las urnas, que la preferencia del Pueblo.
Toca a la nueva dirigencia aprender de lo sucedido en Hidalgo, porque si de algo estoy seguro, es que el PRI/gobierno ya tiene un método para vender a morena en las urnas, el cual, seguramente ya lo tienen patentado para la cita histórica en 2021.


