La Administración para el Control de las Drogas (DEA, por sus siglas en inglés) dio a conocer, a principios de año, que investigaba a Ovidio Noval Nicolau, quien fuera director de la Administración Portuaria Integral del Puerto de Manzanillo durante el sexenio de Enrique Peña Nieto, por favorecer operaciones del crimen organizado. Esta investigación se dio a la par de que la Secretaría de la Función Pública (SFP) iniciara una investigación propia contra el funcionario peñista por crear una red de corrupción, en la que otorgaba contratos sin el aval de su Consejo de Administración.
La investigación de la DEA determinó que el Puerto, uno de los más importantes del país, es utilizado por organizaciones criminales para traficar químicos de Asia para fabricar drogas sintéticas. Asimismo, señaló que el Cártel Jalisco Nueva Generación (CJNG) controla la zona, la Unidad de Inteligencia Financiera (UIF) coincide con esta información y agrega que el Cártel de Sinaloa también tiene influencia en la Ciudad.
Esta mañana en El Soberano dimos a conocer que Noval Nicolau ha sido inhabilitado por la SFP por los hechos de corrupción y que, probablemente a finales de este mes podría tener lugar una audiencia para determinar si es vinculado a proceso.
Por actos de corrupción, la @SFP_mx impuso la sanción de inhabilitación temporal para ocupar cualquier cargo en el Servicio Público a Ovidio Nodal Nicolau, quien fue director de la Administradora Portuaria Integral de Manzanillo durante el sexenio de @EPNhttps://t.co/ak8OJZ71sb
— El Soberano (@ElSoberano_mx) November 18, 2020
Uno de los contratos que la SFP señalaba era el que el funcionario otorgó a la empresa Logística de Fluidos y Gránales, ligada a los primos del gobernador priista de Colima, José Ignacio Peralta. Por esta situación también es investigado por la Fiscalía General de la República.
Ovidio Nicolau también fue director del Puerto de Coatzacoalcos y ya había sido señalado en otra de sus administraciones como director de los Colegios Cristóbal Colón, Cristóbal Colón Cuautla, Universidad Privada del Estado de Morelos (UPEM) y UPEM Cuautla, por malos manejos y “deslealtad empresarial”.


