Ciudad de México a 7 febrero, 2026, 8: 11 hora del centro.
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El legado cultural de una lucha

Por: Edith Fischert Ramírez

Sin duda alguna los movimientos sociales dejan huella, ya sea cumpliendo su objetivo o dejando sus fragmentos en la vida cotidiana.
La ola feminista que hoy permea nuestro país es relativamente reciente, pero no por eso su impacto es menor. El movimiento ahora se puede ver en muchos aspectos de nuestra vida diaria; ya sea en la música, la literatura, la tv y hasta en memes.

"Legado cultural" son los bienes materiales o inmateriales relacionados con el arte y la educación que son heredados por un grupo de personas, movimiento o personaje. 
Si bien es sabido que la cultura mexicana está fuertemente influenciada por un modelo patriarcal, incluso así podemos ver como la lucha feminista se va haciendo camino en ella.
Desde grandes poetisas como Sor Juana hasta activistas cercanas como Candelaria Ochoa Ávalos, vemos que la figura femenina es muy fuerte y que a pesar de nuestra educación machista siempre sale a relucir una mujer.

En las últimas décadas, la violencia machista ha ido en aumento y aunque ahora se le da visibilidad no es suficiente para acabar con ella. Por esta razón cientos de mujeres han creado asociaciones para luchar por nuestros derechos.

Una de las primeras luchas que se llevó a cabo fue causada por la ola de feminicidios en Ciudad Juárez, Chihuahua, cuando Marisela Escobedo Ortiz inicio un movimiento exigiendo justicia por la muerte de su hija Rubí. Por desgracia, esto le costaría la vida pero su lucha no sería en vano. Las muertas de Juárez conmocionaron al país y al mundo entero, se hicieron canciones, libros y documentales en su memoria. Sus tristes casos dieron visibilidad a lo que pasaba en todo México, pero en los estados más conservadores como en Jalisco era invisible, algo que parecía lejano.

Dos años después, en Jalisco se encuentra sin vida y con huellas de violencia el cuerpo de una Maestra de UDG, Imelda Virgen. El gobierno junto con la mafia universitaria encubrió el primer feminicidio del estado tipificándolo como un parricidio; este crimen solo les fue dando carta abierta a los miembros de la universidad para acosar, violentar y agredir de manera descarada, tanto alumnas como maestras. 

Muchas mujeres, al salir de nuestras casas, nos sentimos inseguras en las calle y el transporte público. Se podría decir que deberíamos sentirnos seguras en nuestra escuela, sensación que yo -como muchas más compañeras de aula- no tengo, porque si no eran miradas de los compañeros, eran comentarios muy cínicos por parte tanto de los profesores como de los administrativos. Cosas como “Pídame & nos Casamos”, decir que al casarse con alguien de la red universitaria haría el pase automático a la universidad, invitaciones a desayunar y comentarios sobre la vestimenta hacían que no solo yo, sino también más mujeres, cambiaran su forma de vestir, peinar y actuar. Tenías que fingir que no escuchabas sus comentarios para seguir con tu formación académica puesto que el comité y las corrientes de la FEU hacían caso omiso ante las denuncias. Claro, porque ellos son parte de la podredumbre universitaria, hacen fiestas emborrachando a las estudiantes para después poder abusar de ellas y portan  una bandera falsa de protección a la mujer y la equidad de género. 
Poco a poco los planteles universitarios junto con los de nivel media superior se convirtieron en una cacería. Normalizando el acoso, sabían que la red universitaria los respaldaba puesto que se hacía poco o nada con las denuncias presentadas a los alumnos miembros de comités y maestros, con tal de no desprestigiar el nombre de la universidad. Ante esta invisibilización de violencia y con el conocimiento de las diversas situaciones, algunas maestras tomaron acción, alzaron la voz y crearon un acompañamiento a las alumnas afectadas. Poco a poco tomaron valor e hicieron visible la presencia del acoso en la universidad, en cada plantel se exhibieron acosadores en los tendederos de denuncias. Eso se viralizó y creó un recordatorio de que las mujeres jamás nos quedaremos calladas, seguiremos peleando por nuestros derechos educativos y porque el plantel donde se estudia sea seguro.

El 2010 fue glorioso, inicia una década con una consigna que empezó a acompañar a la lucha contra la violencia de género; educación sexual para decidir; anticonceptivos para no abortar y aborto seguro para no morir.

Esta consigna alarmó a los sectores más conservadores de la sociedad y los llevo a hacer campañas en contra del aborto. Las campañas eran tan amarillistas que caían en lo ridículo; en lugar de convencer a las mexicanas de no abortar, hicieron que se volviera un tema de debate importante en el Congreso y en las escuelas. Fue tanto así que, desde que yo me acuerdo, tenemos en las escuelas públicas clases dedicadas enteramente al tema, algunos debates sobre el derecho a decidir, la legalización y las luchas por la plenitud de nuestros derechos.

El movimiento fue ganando alcance y estructura. Me alegra que los 8 de marzo ya no están llenos de flores, globos, camisas color rosa y definitivamente ya no son un día para felicitar a "la creación más hermosa". En las calles este año podías ver pancartas, consignas pintadas junto a un color morado exigiendo visibilidad y justicia. Grandes lemas como "Ni una menos”, "Vivas nos queremos" y “Aborto Seguro, legal & Gratuito” que empezaron en estas marchas de pronto podíamos ver en camisas y stickers.

Cada año se suman a la causa figuras reconocidas como Julieta Venegas, Yalitza Aparicio, Lila Downs, Regina Blandón y otras más; su presencia ha logrado que el movimiento llegue aún más lejos. Canciones como Puerta Violeta y Canción sin miedo empezaban a sonar. En las películas y la televisión la figura de una mujer fuerte se veía cada vez más. Libros como” Cuentos de buenas noches para niñas rebeldes” o “Mamá quiero ser feminista” fueron comprados en masa; el pensamiento feminista y la lucha por la equidad de género ahora llegaba hasta las niñas. Incluso personajes de ficción como Wonder Woman, Sailor Moon y Hermione Granger eran tomadas como ejemplo por muchas niñas. El "girl power" o "Fight like a girl" empezaron a llenar el Internet. 

Entre 2018 y 20219, una canción empezó a escucharse en las calles de Chile, una canción pegadiza con un fuerte mensaje. Nuestras hermanas chilenas habían dejado atrás las palabras sutiles y denunciaban abiertamente que un violador podría ser cualquiera. La canción "un violador en tu camino" se viralizó enseguida. Miles de mujeres empezaron a aprender los pasos y la letra para las manifestaciones. Fue un fenómeno global que sin duda resonó en México. A pesar de ser tomando como burla por muchos descerebrados, la canción ya había ganado relevancia internacional y se usó casi como un himno. Muchas mujeres bailaron, cantaron, hicieron actividades artísticas y se iban sumando más, hasta finalmente agruparse en diversas colectivas en los estados. Hace algunos meses otra canción escrita por una mexicana, Vivir Quintana, se viralizó. Su fuerte y clara letra ganó relevancia igual que "un violador… ", pero esta vez era una canción aún más cruda, al mencionar nombres de víctimas reales de feminicidio.

Lo que claramente fue un ‘boom’ resonando fue la Marcha del 8M en Jalisco porque las consignas pintadas en las marchas se extendieron en el plantel de la Rectoría de la Universidad de Guadalajara, causando un gran escándalo por la gente conservadora del estado alegando que no eran formas de exigir justicia y visibilizar la violencia porque se dañaba la ciudad junto con sus monumentos. Estas personas son las mismas que no hacen nada por las desaparecidas porque afortunadamente no falta nadie en sus familias, o porque que no está enterada hasta la fecha de que el Gobernador Enrique Alfaro hizo un recorte a la búsqueda de atención a víctimas, desaparecidas y desaparecidos, tampoco sabe que en la marcha fuimos atacadas con gas pimienta por gente no identificada (casualmente quien más salía afectada era la UDG, ¿coincidencia?). 

Aún no sabemos, pero conociendo la historia de la mafia padillista, diría yo que no podríamos pasarlo desapercibido principalmente por las fuertes acusaciones en las que la Federación de Estudiantes Universitarios se vio fuertemente perjudicada, conociendo esta institución y a sus aliados marionetas que la conforman aún dudan de las estudiantes. Es lamentable que todavía  conociendo el tipo de personas que se reúnen ahí, nadie haga nada por las estudiantes y los estudiantes desaparecidos o los que ya aparecieron sin vida y crean que con una marcha van a cambiar los sucesos. Tenemos que cambiar principalmente haciendo un despertar de conciencias, haciéndoles saber que sus comités y gestiones no funcionan más que para violentar de manera descarada a compañeras universitarias.

Sin duda alguna el movimiento ha dejado huella en México. En la música, el cine, las redes sociales e incluso en las calles podemos ver como las mujeres vamos tomando el lugar que nunca se nos debió negar. Nuestro lugar ya no es zapateando para anunciar que la conspiración Independentista había sido descubierta, ni ser una delicada musa, tampoco acompañar a los grandes guerrilleros en la revolución. 

Tanta es la influencia cultural actual del feminismo que estoy segura de que llegará a Jalisco la plenitud de los derechos de la mujer, planteles educativos libres de acoso y violencia, por la lucha constante de activistas y también que en los libros de historia un día hablaran del movimiento como de la revolución y de la Independencia.

¡Nuestro rol es protagónico y debemos seguir luchando!

Estado de Jalisco, no te desanimes por la gente conservadora que vive en ti, somos más los que queremos poner un remedio a las atrocidades vivificadas y seguir caminando por la construcción de una transformación social, buscando el construir y el reestructurar los espacios, que con ayuda de todas y todos vamos a lograr.
 


@EFischert 

Jalisco, Chinaca Jalisco y Chinaca Feminista.
Activista, estudiante de la Licenciatura Derecho público y Ciencias Políticas.
 

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