En el marco de la violencia que heredamos por las malas políticas públicas del periodo neoliberal, el Presidente recordó que antes se quiso combatir el problema cuando el mismo ya nos había alcanzado como país, “llegaron incluso a declarar la guerra”, mencionó. En este sentido, informó que la estrategia está cambiando, “ya no es sólo lo coercitivo, se atienden las causas de la violencia pero es un proceso porque se dañó mucho al país”. Es un proceso de transición en el que hay que enfrentar lo que viene detrás, señaló.
Mencionó que, lamentablemente, hoy sigue existiendo violencia contra los periodistas mexicanos, pero ya no hay razón para que no se aclaren esos asesinatos, puesto que en este Gobierno ya no se protege a la delincuencia ni a la delincuencia de cuello blanco.
Ante el cuestionamiento del asesinato de Regina Martínez en abril del 2012, durante el sexenio de Felipe Calderón, el Presidente mencionó que si hubo carpetazo, el caso debe reabrirse, “le voy a pedir a Alejandro Encinas que aclare la situación de cada uno de los periodistas que han perdido la vida”, informó.
Asumió el compromiso de reabrir el caso y recordó: “conocí a Regina, me acompañó en el éxodo de la democracia. Cubrió todo nuestro andar y nuestra trayectoria en Veracruz en 1990 como reportera de Proceso. La conocí muy bien, una periodista incorruptible y profesional”
Finalizó mencionando que tenemos ahora condiciones distintas porque “no hay contubernio, podemos conocer toda la verdad y castigar a los responsables, como lo estamos haciendo en el caso de los jóvenes de Ayotzinapa”.
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