¿Qué está en juego en 2021? El clásico analista político orgánico, sin dimensión social, te dirá que “está en juego la elección más grande de la vida democrática de México; que “es la oportunidad que tenemos las y los ciudadanos para castigar o premiar el régimen de la 4T”, o que “es el único momento en el que puedes frenar a ‘López’ y su populismo rampante.”
Desde El Soberano, no hacemos ese tipo de análisis superficial visto desde el privilegio sino que reflexionamos desde el punto de vista del Pueblo, desde el territorio, de abajo y con la gente.
Lo que no te dicen -porque no lo ven, lo ignoran o simplemente, no les importa- es que en 2021 está en juego el salario de poco más de 390 mil jóvenes que hoy se capacitan en un oficio o profesión; están en juego las pensiones de más de 8 millones de adultos mayores que hoy tienen una vida más digna; están en riesgo los apoyos de cerca de un millón de mexicanas y mexicanos que sufren alguna discapacidad permanente, y están en juego los salarios de cerca de medio millón campesinas y campesinos que trabajan en Sembrando vida. Se juegan las plazas públicas, los parques, los corredores y las intervenciones de obra pública que hace la 4T en los barrios populares.
Para el analista privilegiado, los beneficiarios de los programas sociales son el voto duro de "López"; son la base de su electorado. Para nosotros, los beneficiarios, son historias: son familias, es una madre, es un hijo, es un abuelo, es el Pueblo. No son números, no son cifras y no son votos.
Los beneficiarios de los programas de bienestar son el rostro vivo la Transformación, por eso mismo los programas están libres de cualquier etiqueta clientelar del viejo régimen. Desde el primer día de la administración del Presidente Lopez Obrador, se diseñaron para ser universales y permanentes, incluso se reformó el artículo 4º de la Constitución para buscar hacerlos obligatorios pasando el 2024.
Optar por las otras alianzas, las no obradoristas -esas que se hacen llamar BOA, los tumores, los futuros 21, los del movimiento de la antorcha internacional campesina- significaría exonerar a los García Luna, a las Rosario Robles, a los Videgaray y a los Peña Nieto que aún andan sueltos. Sería cerrarle la puerta a la esperanza y el bienestar que genera la Cuarta Transformación de la vida pública del país. Aquí quiero distinguir, aunque esté impreso el derecho humano al bienestar en la constitución, sin una mayoría con dimensión social que le asigne presupuesto, será letra muerta, como ha dicho el Presidente sobre otros preceptos constitucionales.
El 6 de junio de 2021, no solamente estarán en juego más de 20 mil cargos de representación popular. Nos jugamos los sueños, las historias y la esperanza de la gente humilde en el porvenir. Eso nos jugamos en 2021.


