Por: Israel Castillo
Ya llevamos casi 2 años desde que inició la administración del Presidente Andrés Manuel López Obrador y de la Cuarta Transformación, en donde se ha visto un verdadero cambio en beneficio de los mexicanos, empezando con los buenos resultados en el combate a la corrupción.
Durante estos 24 meses se han destapado muchos casos de desvió de recursos, además de graves casos de corrupción de la administración peñista y calderonista, lo que ha llevado a Rosario Robles, Genaro Gracia Luna y Emilio Lozoya a ser arrestados por estar involucrados en diversos delitos durante los gobiernos del PAN y del PRI. El Pueblo se cansó de los abusos que por tantos años vivieron y el 2 de julio de 2018 hizo valer su voz sacando al viejo régimen del gobierno. Ya no querían ver la opulencia, el enriquecimiento a costa de los ciudadanos, la corrupción desmedida y los nexos con el crimen y los carteles de la droga.
Esta trasformación del Pueblo ha pegado a muchos intereses de la cúpula que se beneficiaba a costas de los mexicanos. Un grupo de empresarios y líderes de partido políticos han visto truncados sus objetivos. En días pasados se organizó un grupo autodenominado “SÍ POR MEXICO” y liderado por Claudio X. Gonzalez, quien por años ha evadido y aprovechado la condonación de impuestos. Con la llegada de Lopez Obrador, se le acabó su influencia. Su cercanía con Salinas de Gortari y los priistas hicieron que por años no pagara millones de pesos en impuestos por las actividades que realizaba. Gustavo de Hoyos, presidente de la COPARMEX, también es quien lidera este grupo. Ellos han enfatizado que este grupo busca “ser una gran comunidad de personas y organizaciones que otro México SÍ es posible y que están convencidos que la participación ciudadana es el mejor camino que tienen para lograr el cambio que el país lleva buscando desde hace décadas”; palabras más o palabras: menos frenar a la 4T y a Lopez Obrador.
Durante su primer cónclave, invitaron a los presidentes del PAN, PRI y PRD para sumarse a su plataforma, sin pena ni vergüenza pactaron una coalición opositora. Nuevamente la historia le da la razón a Andrés Manuel quien por años denunció que existía el PRIAN (con nombre diferente pero en la realidad siendo lo mismo) para defender intereses particulares y buscan saquear a la nación. El PRD se les sumó en 2012 con el famoso Pacto por México y ahora también a esta coalición. Esto dejó ver que solamente los colores y la ideología son meramente un cascarón y que lo que realmente los mueve es defender sus intereses y sus bolsillos. Nadie se hubiera imaginado que el PAN de Gómez Morín (inicialmente contrapeso del PRI) y que el PRD de Cuauhtémoc Cárdenas, Heberto castillo e Ifigenia Martínez (que juntó a la izquierda mexicana en un proyecto opuesto y en contra de las represiones del PRI) vayan en alianza con el Revolucionario Institucional. En el caso de este último, que así sea como salve su registro y venda la poca dignidad que le queda para frenar a Morena.
El TUMOR (Todos Unidos contra Morena) ha estado registrando la coalición en los OPLES de los estados donde habrá elecciones para la gubernatura y que no dudará en registrarla a nivel nacional para la elección de diputados federales. Es tanta la desesperación de la oposición de quitarle espacios a Morena que han traicionado a su militancia que por años le han sido fieles a sus colores.
Por su lado, Morena ha buscado hacer una coalición con su aliado el Partido del Trabajo (PT), el Partido Encuentro Social (en las entidades donde cuenta con registro) y con el Partido Verde (mal visto por la militancia). Se ha desatado un fuerte debate internamente en el partido que fundó AMLO. La discusión es que el Verde fue aliado de los partidos que por años han dañado a nuestro país. En 2018 lo mismo sucedió con la formalización de la coalición con Encuentro Social, ya que tiene una ideología contaría a Morena y representa la extrema derecha. Analizando el resultado de 2018, el PT y PES aportaron a Morena y a López Obrador entre 6 y 7 puntos porcentuales del total. Entonces ¿Por qué ir con un partido que en números representa solo el 3% de votación? Es una de muchas preguntas que se hace la militancia de Morena.
Durante los dos años de parálisis que tuvo el partido por enfocarse en la renovación de la presidencia del CEN se dejó de lado las tareas que realizadas previo a 2018. Las circunstancias son diferentes a 2017, Morena ya no es oposición y tiene control del congreso. ¿Entonces? Sencillamente se dejó abandonada la tarea de visitar a los vecinos o de informar las tareas que ha estado haciendo el gobierno en favor del Pueblo. Si bien compañeros valiosos de nuestro movimiento no han parado de tocar puertas y salir casa por casa, no ha habido una sinergia y, lamentablemente, hasta el momento no hubo unidad entre militantes. Hoy, se han constituido diversos colectivos que han tomado las tareas que el partido dejo abandonadas y se trabaja con esfuerzos separados.
Como militante de Morena me preocupa que la disputa de grupos por las alianzas partidistas haya dejado de lado la búsqueda de una alianza con la ciudadanía, quien nos dio su confianza aquel 1º de julio de 2018. Debemos de seguir tendiendo este puente, personalmente, creo que es el más importante y que en eso debe centrarse el debate de cada integrante del Movimiento de Regeneración Nacional, para tejer la coalición del Pueblo contra la mafia del poder y que nunca más vuelva.
@Isra_nwo
Licenciado en Administración por la UNAM, especialista en materia laboral y recursos humanos, militante juvenil de base de Morena en el Estado de México.


