Hoy quiero contarles por qué estamos haciendo un informe diferente. Durante los últimos días me he dedicado a visitar a cientos de familias alrededor de todas las zonas de Xalapa para escucharlas, dialogar y rendirles cuentas de cuál ha sido mi trabajo como su representante en la Cámara de Diputados.
Me ha llamado mucho la atención la respuesta de la gente, del Pueblo, de la base en las colonias, los barrios, y las zonas rurales, pero también la respuesta que ha recibido en los círculos más conservadores y privilegiados de Veracruz, a quienes parece haberles molestado mucho que lo estemos haciendo.
Como posiblemente sabrán, quienes fungimos como legisladores estamos obligados por ley a entregar anualmente un informe de actividades. Esto, como todo lo que ocurría durante el periodo neoliberal, fue por muchos años motivo de simulación y despilfarro de dinero público por parte de los políticos. Se gastaban millones de pesos en spots de televisión y publicidad, pero nunca regresaban a pisar la tierra donde fueron a pedir el voto. A lo largo de muchos de mis recorridos recientes, algunas personas me han preguntado con curiosidad: “pero ustedes los diputados, ¿qué es lo que hacen? ¿en qué nos beneficia o perjudica?”
Por ello, caminando por las calles y tocando timbres, le hemos informado al Pueblo que, desde la Cámara de Diputados, el Grupo Parlamentario de Morena ha conseguido avances esenciales para el desarrollo de la Cuarta Transformación. Dentro de un trabajo extenso y arduo, algunos de los logros más destacados han sido, por ejemplo, elevar a rango constitucional la pensión universal para adultos mayores, para jóvenes con discapacidad y las becas para jóvenes de escasos recursos. Esto quiere decir que, sin importar quién gane u ocupe el gobierno, llegue quien llegue, estará obligado a entregarle los recursos al Pueblo.
Además, aprobamos la creación de la Guardia Nacional para cuidar la seguridad de la gente, eliminamos la mal llamada reforma educativa que perseguía y castigaba a los maestros, sacamos adelante la revocación de mandato para que el Pueblo decida el destino de sus gobernantes y hemos impulsado como nunca antes la paridad en todo, para que las mujeres estén representadas, protegidas y con su derecho a la paz y a la tranquilidad garantizado.
En San Lázaro hemos sido congruentes con la austeridad republicana que pregona el Presidente Andrés Manuel López Obrador, pues ha quedado más que claro que sin corrupción ni dispendio, los recursos alcanzan. En ese sentido, eliminamos el famoso “ramo 23”, que no era más que una partida discrecional de moche que se le entregaba a los diputados, sin estar sujetos a ningún tipo de transparencia. Los excesos y las corruptelas se acabaron.
Es curioso, porque a pesar del increíble recibimiento de nuestros avecindados, algunos medios de comunicación de la derecha y políticos del viejo régimen nos han atacado por llevar a cabo este esquema de “casa por casa”. Es normal. Ellos no se acercan ni por disimulo al Pueblo, porque saben que los repudia por traidores. Se entiende que quienes hacen política a billetazos y desde los edificios lujosos vean con desprecio que los representantes le hablemos de frente al Pueblo. Están moralmente derrotados.
Hemos seguido el ejemplo del Presidente, quien hace varios años nos pidió visitar al menos 150 hogares diarios. Hoy estamos tratando de cubrir todo el territorio para alejarnos de la tradición suntuosa de rendirle cuentas solamente a los machuchones en el centro de la Ciudad, alejados de la gente. Hoy estamos visitando casa por casa.
Hago un llamado a que sigamos en la línea que se nos ha enseñado en Morena desde que lo fundamos: hacer política en la calle y cerca de la gente. Sigamos caminando, escuchando, recibiendo retroalimentación e identificando cuáles son las necesidades que tienen nuestras comunidades. La Cuarta Transformación es un gobierno del Pueblo y para el Pueblo, y sólo con él lograremos sacarla adelante en beneficio de quienes menos tienen. Que a nadie, mucho menos a los representantes populares, se nos olvide a quién nos debemos y por quién luchamos. No los dejemos solos.


