Ciudad de México a 18 febrero, 2026, 17: 48 hora del centro.
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Fuera máscaras: FRENA es una expresión de la derecha

Por: Javier Lozano

Vivimos en una fase distinta en la que hemos podido disentir los temas de gran trascendencia en el interés público. En esa agenda, el mismísimo Andrés Manuel López Obrador ha marcado el ejemplo claro a la libre manifestación, incluso de su propio gabinete. Hay muchas coincidencias, pero pueden existir diferencias de opinión; eso fortalece el programa que impulsa la Cuarta Transformación. Eso evidentemente ha acentuado el antes y el después de un gobierno totalmente democrático y plural.

En ese universo, y por obvias razones, se ha lanzado una oposición que no tolera la mayúscula legitimidad y los grandes cambios que ha impulsado un verdadero programa de gobierno de la 4T. Frente a ello, FRENA salió desde hace tiempo a tratar de producir efervescencia y motivación a una población que, sin lugar a dudas, sigue alimentando la enorme popularidad del Presidente. Se ha ratificado aspecto sumamente significativo para el país, si la elección se repitiera: AMLO aplastaría nuevamente al bloque de partidos antagónicos al mandatario.

Dentro del fervor social, BOA sigue radicando en el desdén y la animadversión de un bloque de empresarios, actores, empresas paraestatales, y una clase política que durante años probó las mieles del poder. Ese sector sufre hoy el desánimo y ve frustrados los intereses que acumularon ante una robustecida sociedad potentada. ¡Eso se acabó! Aunque existan intentos para desestabilizar la 4T a través del golpismo visceral de la derecha, el escenario carece de credibilidad y confianza. No ha permeado, ni penetrará.

Eso se reflejó en las caravanas de autos de lujo. Existe una premisa y un antecedente de conspiración a través de la imagen de Gilberto Lozano: figura visible del movimiento de FRENA. Además, es evidente que algunos sectores empresariales son el hilo conductor de esta expresión; no obstante, más allá del respeto que ha tenido el mismo presidente López Obrador, es insostenible y un total disparate solicitar su renuncia. En primera, porque su legitimidad proviene de la inmensa mayoría de la población; y en segunda, una minoría que simuló la protesta en la Ciudad de México carece de fuerza y argumentos para pedir una dimisión que los viene atormentado desde hace dos años.

Lo más grave de todo esto, es que ha sido exhibido por las propias benditas redes sociales que han hecho público el esquema de simulación y la aparente resistencia hasta que López Obrador renuncie. Quizá, aun cierto punto, lo único que han producido son desfiguros y una total pérdida de conciencia.

Y para colmo, adoptaron un lenguaje burdo y soez ante la escasez de popularidad y convergencia. 

Es saludable que se manifiesten, se vale. Estamos en un país democrático; sin embargo, más que ser una expresión movida por el razonamiento de lo que llaman ellos” amor a México”, son una propuesta que francamente produce es exacerbación porque durante años sucumbieron ante la desigualdad social y las injusticias en tanto que avalaron el desequilibrio que sometió al territorio con el modelo neoliberal punitivo.

Se vale manifestarse.

Lo que no se vale es fingir, simular y mostrar ante los ojos de todos un papel de oprimidos.

Fuera máscaras.
 


@Javier65867641

Licenciado en Pedagogía y Maestro en Competencias pedagógicas por la Universidad Virtual del Estado de Michoacán. Durante 7 años trabajé en educación media superior y superior como docente. Actualmente, colaboro en los medios nacionales de SDPnoticias y Sinlinea en temas de interés político. 

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