Esta semana se formalizó la alianza entre los partidos conservadores del PRI, PAN y PRD. Estas organizaciones que se han servido del régimen de privilegios quieren regresar a México a la época neoliberal. No hubo otra motivación detrás de esta alianza que sus intereses económicos y la presión de los grandes oligarcas, encabezados por Claudio X.
En el 2000, el Licenciado Andrés Manuel López Obrador comentó, en un debate con Diego Fernández de Cevallos, que el PAN le hacía el juego al régimen porque simula ser oposición cuando en realidad trabajan en conjunto. Esta semana, PAN y PRD se han quitado la máscara, abiertamente trabajarán de la mano del PRI para regresar a robar y desmantelar el Estado mexicano.
Esta plataforma integrada por los partidos conservadores no tiene otra visión que el poder por el poder: no tienen agenda ni tienen ideas, simplemente son serviles al poder económico. Están dentro personas que juraron odiarse, los chuchos del PRD y los calderonistas, que regresan al PAN tras el fracaso de México Libre.
En mi opinión esta alianza que se ha venido trabajando por años y que al fin se concreta de manera electoral es en beneficio de la democracia. Qué bien que dejaron de lado la simulación para presentarse como lo que son.
El próximo año se podrá elegir entre la continuidad del Pueblo en el gobierno o el regreso al régimen neoliberal que tanto daño le hizo al país y a su gente. Las encuestas más recientes nos indican que el movimiento obradorista podrá ganar la inmensa mayoría de las gubernaturas y puestos de elección en disputa. El Pueblo es sabio y tiene claridad de quiénes son los culpables de los males que aquejan al país. Es necesario seguir profundizando la transformación del México, por lo que se debe poner empeño en lograrlo y poder obtener la mayoría de los puestos de elección, siempre teniendo presente los principios que nos rigen: no mentir, no robar y no traicionar al Pueblo.


