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Es ley en Argentina, será ley en México

Es ley en Argentina, será ley

Por: América Zepeda Cabiedes

El 29 de diciembre de este caótico 2020 pasará a la historia como el día en el que uno de los países más grandes de América Latina se unió a la brevísima lista de territorios de la región en los cuales se ha restituido el derecho que tenemos las mujeres a decidir sobre nuestros cuerpos. La Cámara de Senadores argentina aprobó con 38 votos a favor, 29 en contra y 1 abstención la despenalización de la interrupción voluntaria del embarazo hasta la 14° semana de gestación. Así, esa nación sudamericana se convirtió en el cuarto país latinoamericano en priorizar el derecho a la salud y al bienestar físico y emocional de las mujeres y disidencias sobre prejuicios, creencias religiosas y malentendidos biológicos.

El reconocimiento y garantía del derecho a la interrupción legal del embarazo, como todo derecho, no fue fácil de conquistar y requirió años de organización y militancia para que se lograra su aprobación en Argentina. Desde el otro extremo de América Latina, en México, miles de feministas observamos con atención este proceso, enorgulleciéndonos y conmoviéndonos ante la comprobación de que unidas podemos conquistarlo todo. 

En ese sentido, vale la pena que juntas, desde las ideologías que nos unen, hagamos un recuento de la situación de la interrupción legal del embarazo en nuestro país. En principio, en México hemos visto y sido parte de diferentes formas de protesta contra todas las violencias machistas que sufrimos día a día. Que aún no se reconozca como una garantía universal la posibilidad de optar por un aborto en condiciones seguras, higiénicas y sensibles es una afrenta contra el sano desarrollo de la psique e integridad física. Más aún, que interrumpir el embarazo sea un delito y que tengamos un número incierto de presas por ejercer el derecho a decidir sobre sus cuerpos, mientras que hay otro enorme número incalculable de asesinos, violadores y acosadores que viven en la impunidad, es un motivo indiscutible de indignación que nos agita día con día. 

Sabemos que esta situación no es exclusiva de nuestro país y por eso celebramos cuando en otras naciones, sobre todo en una tan cercana a la nuestra como Argentina, se legisla en favor de las mujeres, niñas y disidencias. Es más: sabemos que aproximadamente una entre cada ocho muertes maternas en países en vías de desarrollo se debe a la práctica de abortos clandestinos y que, anualmente, en Brasil, Colombia, México, Perú y Republica Dominicana, el número de mujeres que tiene que incurrir en una interrupción del embarazo bajo esas características asciende a 2.8 millones.

Sin embargo, es innegable que la despenalización del aborto es una prioridad feminista y que al menos en nuestra región, solo ha podido ser concretada por gobiernos mayoritariamente de izquierda, que por tradición política procuran escuchar el clamor popular, tomar nota y aprobar leyes con la mayoría parlamentaria. Esta vez, el proyecto político peronista encabezado por Alberto Fernández y Cristina Fernández de Kirchner, en conjunto con sus representantes en las cámaras, siguieron el ejemplo de Cuba y Uruguay y lograron lo que se creía imposible. 

Acá, eso ya lo saboreamos dos veces: primero con las reformas al Código Penal y adiciones a la Ley de Salud de la Ciudad de México el 26 de abril de 2007 y, después, el 25 de septiembre de 2019 con la aprobación de la despenalización en Oaxaca. Sin embargo, necesitamos que se despenalice el aborto a nivel federal para que deje de ser un privilegio en el que sólo aquellas mujeres que pueden trasladarse a alguno de esos estados sean las que puedan tomar la decisión libre e informada de interrumpir su embarazo.

En México nos toca seguir pujando y seguir presionando a todos los niveles de gobierno para que el derecho a decidir de la mujeres y personas con posibilidad de gestar sea un derecho federal.

Cabe destacar que, en nuestro país, diferentes bancadas han presentado iniciativas de ley para la despenalización del aborto. En septiembre de 2019, las diputadas de la bancada de Morena pusieron en marcha una propuesta de iniciativa que reforma el Código Penal Federal y la Ley de Salud en materia de Progresividad de los Derechos Sexuales y Reproductivos de las Mujeres. Nos resta seguir mostrando nuestra inconformidad con la situación general sobre las restricciones de acceso al aborto y, sobre todo, por su despenalización.

Este 2021 celebraremos elecciones para renovar la Cámara de Diputados es nuestra responsabilidad como feministas dar el voto a quienes harán valer nuestros derechos, no nos dejemos engañar por aquellos que usen nuestra lucha sólo para su rédito político, antes de votar recordemos que es posible y que hay esperanza. Si en conjunto, de manera contundente nos articulamos y exigimos que nuestros representantes legislen en favor de todos, en México también será ley, no tengo dudas.

Educación sexual para decidir, 
anticonceptivos para no abortar, 
aborto legal para no morir.


@MeriCabiedes

Licenciada en Estudios Latinoamericanos por la UNAM. Ha trabajado en proyectos de investigación del Centro de Investigación para América Latina y el Caribe (CIALC/UNAM), también trabajó en la Secretaría de Relaciones Exteriores y actualmente se desempeña como becaria de investigación en temas de política exterior latinoamericana en El Colegio de México.

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