Ciudad de México a 7 febrero, 2026, 11: 31 hora del centro.
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¡Cierren la puerta! Se meten los enemigos desde adentro

Por: Emmanuel Moya

Los puertos marítimos son el principal medio de entrada y salida de mercancías del país. Sin embargo, a partir de que el Presidente López Obrador anunció que la Secretaría de Comunicaciones y Transportes (SCT) ya no sería la encargada de vigilar los puertos sino la Secretaría de Marina (Semar), comenzó la crítica de los opositores al Gobierno de México sobre el fantasma de la militarización que asecha al país en cada vez más sectores prioritarios del Estado, haciendo un símil de que vamos hacia la Venezualización al socialismo.

Con todo esto, se pretendió confundir a la opinión pública de que la Marina Armada de México que depende de la Semar, pero con el enfoque de seguridad exterior y coadyuvancia en la seguridad interior del país, se apropiaría de la Marina Mercante para su conducción. Esto tampoco era cierto: es el área de colaboración y administración de puertos y costas de Semar la que llevará las tareas de control y vigilancia de ahora en adelante, incluso ya contaba con labores civiles. 

Desde este enfoque, las confrontaciones políticas se encuentran en una turbulencia fuerte de cara a las próximas elecciones de 2021. La idea principal de los adversarios -como les llama el propio Presidente- es derrotarlo en la Cámara de Diputados y posteriormente en la consulta sobre su permanencia en el 2022. 

Actualmente, existe cautela por parte del Gobierno de México sobre la entrada de mercancías al país, primero en las aduanas y ahora en los puertos. Por ahí ingresa más del 90 por ciento de armas de grueso calibre, y no precisamente para los cárteles de la droga. Por otra parte, si bien no sabemos cómo resultará la relación Obrador-Biden (aunque creo que no será del todo mala), hay antecedentes que no gustan a nuestro primer mandatario, sobre todo lo que se hizo con el Plan Mérida, la DEA en México, y por qué no mencionarlo, el famoso operativo Rápido y Furioso. 

Por las razones expuestas, además de los argumentos públicos sobre el combate a la corrupción y la criminalidad en los puertos, desde mi punto de vista, se trata de blindar al propio poder desde el poder; es decir: proteger los puntos estratégicos de entrada de mercancías como los puertos y aduanas, y no precisamente de los criminales, sino de la entrada de armas que pudieran llegar desde los Estados Unidos. 

Es evidente que el enemigo viene desde adentro, y no vaya ser que los de Palacio Nacional (los de afuera), tengan las herramientas para lograr su propósito antes de la consulta del 2022. 

“Tienen la fuerza, podrán avasallarnos, pero no se detienen los procesos sociales ni con el crimen ni con la fuerza. La historia es nuestra y la hacen los pueblos.”

-Salvador Allende


@emmanuel_moya_

Licenciado en Derecho. Constitucionalista y penalista. Servidor público en el Instituto Mexicano de la Propiedad Industrial. Interesado en políticas anticorrupción y seguridad. 

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