Bastó una imagen del subsecretario de salud, Hugo López-Gatell, para que propios y extraños declararan que el encargado de la estrategia sanitaria contra la pandemia había presentado su renuncia de una forma peculiar. Incluso Chumel Torres y algunas personas poco afines al gobierno no dudaron en exhibir a un subsecretario en una playa de algún lugar en el país señalando su falta de tacto.
Entre todo ese alud de críticas, algunas entendibles y atendibles-pero otras que solo son parte de la búsqueda de seguir mermando a las autoridades de salud-, es claro que no se puede dejar de señalar que hubo una falta de sensibilidad de una de las personas que, durante casi un año, ha buscado comunicar y sensibilizar a la gente en cómo cuidarse durante la pandemia.
A botepronto todo el grupo parlamentario de Twitter no dudó en condenar la forma en que el Dr. López-Gatell decidió usar sus días de vacaciones y toda esa red -que se reduce a unas cuatro colonias de la CDMX- canceló todo el trabajo de meses en un momento de contradicción del subsecretario.
Este tema, como siempre, será entre lo que significa el servicio público y la vida privada, cosa que señaló López Obrador en la conferencia de este lunes al respecto de la conducta del subsecretario de salud. Un servidor público honesto que no ha parado de trabajar pero que evidentemente tuvo un desatino en el lugar, el tiempo y la forma de vacacionar. Sí, eso lo podemos decir sin que caigamos en una falsa decepción de lo que significa trabajar para todo un país buscando la mejor de las estrategias que aminoren la catástrofe que significa esta crisis.
Algunas personas consideran que el fallo está en no pregonar con el mejor ejemplo y esto termina de dinamitar la estrategia que se ha llevado a cabo. Yo difiero de esa visión pesimista y considero que al final será con el trabajo diario y la mente despejada la que nos terminará por llevar a un mejor puerto una vez que podamos vacunar a más personas. Si nos empecinamos en creer que una imagen en la playa vale más que todo el trabajo de meses, solo alentamos el ruido de la reacción.


