Por: Erik Sandoval
La oposición al gobierno de López Obrador demostró su lado más mezquino durante este año. Su característico lado inhumano salió a flote y dejó ver, con total nitidez, que para ellos el poder es un asunto de élites privilegiadas donde no importa el resultado para las mayorías, sino los dividendos para una minoría que por mucho tiempo controló los destinos de este país. Han desatado los ataques más virulentos contra las políticas implementadas por el gobierno de la Cuarta Transformación, al utilizar a los medios de comunicación a su servicio, a sus voceros empresariales y uno que otro traidor del movimiento obradorista. Han demostrado ser abiertamente lo que eran tras la fachada de demócratas: intolerantes, racistas, antidemocráticos, vende patrias.
En los momentos más críticos de la pandemia apostaron por la muerte de miles de personas; necesitaban más muertos para culpar a este gobierno por ellos. Intentaron hacernos creer que el sistema de salud era un fracaso producto de la 4T cuando fueron ellos quienes desmantelaron la salud pública. Durante todo el tiempo que mal gobernaron al país, dejaron en el abandono los hospitales públicos y en su intento privatizador dejaron de inyectarle recursos al cuidado de la salud popular para concentrarse en los negocios que emanan de dicho sector. Quienes controlaban el mercado y los contratos para medicamentos, también hacían negocios millonarios a costa del bienestar social. En su realidad, las comunidades alejadas no existen y por ende no requerían de una clínica, un centro de salud y abasto de medicamentos. Le han apostado a la muerte siempre, independientemente del factor que la cause: la muerte de los pobres también supone un negocio para ellos. Ahora intentan atacar la voluntad de un gobierno por llevar, a pesar de todo, salud universal a todos los rincones de México con transparencia y honradez. Donde ellos veían negocios, nosotros vemos ahora esperanza.
En asuntos electorales, hemos perdido dos veces desde el aplastante triunfo de Andrés Manuel López Obrador. Las derrotas han sido especialmente nuestras; es decir, como partido hemos despreciado la unidad y hemos salido discordes y desorganizados a enfrentar a otro monstruo que sigue vivo y que alimenta al monstruo del PRIANRD: el sistema electoral. La lucha por la transformación de la vida pública del país pasa por modificar todos los elementos que la componen. Ante el deslumbre de la victoria en el ’18, nos quedamos pasmados esperando que el Presidente lo haga solo y creyendo, con soberbia desmedida, que bastaría solo su nombre y el de Morena para ganar todo y a todos. ¡Vaya credulidad! No podemos permitirnos dejar de señalar al INE y al TEPJF como aliados de la derecha. Para vencer hay que volver a la calle a hacer el pacto real con la gente, ganar su confianza y, sobre todo, caminar de nuevo junto con sus legítimas demandas, como el Obradorismo nos ha mostrado.
El punto es: la derecha avanza en sus intentos de organizarse y lo ha declarado ya abiertamente. Busquemos en la historia reciente lo que significa para un país con un gobierno progresista perder ante la derecha. El retroceso en las conquistas sociales, laborales, sanitarias, etc., la persecución de los opositores, la censura; el ascenso al poder de una derecha ofendida en sus privilegios nos pone en riesgo de volver a las épocas de mayor autoritarismo. De ahí la importancia de medir en sus justas dimensiones lo que significa la desorganización y la falta de unidad en nosotros. El 2021 está ya encima y a mediados de año nos mostrará el rumbo que tomará México durante los siguientes tres años y posiblemente, durante el próximo sexenio. Se abren dos escenarios: la continuidad del proyecto transformador o el ascenso de la casta mexicana al poder y todas sus consecuencias.
Que el análisis real, la autocrítica, pero sobre todo la organización, nos llegue con el ’21
@erikwanza
Activista político y cultural en diversos colectivos de promoción, creación y difusión cultural a nivel regional, estatal y nacional. Actualmente en funciones organizativas y administrativas en la Escuela de Cuadros Gral. Felipe Ángeles (INFP) y coordinador editorial de Regeneración Hidalgo.


