Por: Saulo Aguilar Bernés
Ni la fuerza del viento te humilla,
ni la torpe ambición te divide
tu estatura gigante se mide
en el pacto de unión federal.Estrofa del himno a Quintana Roo
– Ramón Iván Suárez Caamal
Un fantasma recorre el Caribe mexicano: la 4T. No, este fantasma no anda de turista ni de covidiota, no tendrá tiempo para vacacionar porque tiene que asumir su compromiso histórico y convertirse en el verdadero terror de los corruptos. Por eso, todo Morena Quintana Roo debe arrasar en las elecciones municipales de este año.
Me explico. En el 2018, en Quintana Roo se ganaron los tres municipios más importantes de todo el estado: Benito Juárez, con cabecera en Cancún; Solidaridad, con cabecera en Playa del Carmen, y Othón P. Blanco, con cabecera en Chetumal y capital de la entidad. Estos tres municipios son los más poblados, pero también representan el control económico y político de Quintana Roo. Se obtuvieron cuatro diputaciones federales y dos senadurías. En otras palaras: Morena se convirtió en un trabuco que desbancó al PAN del gobernador Carlos Joaquín González, pues los gobiernos municipales auriazules (turquesa en la entidad) resultaron una vil pifia. En 2019 se repitió la dosis y Morena arrasó en las elecciones locales, quedándose con la mayoría en el congreso del estado.
Hasta aquí todo era alegría. Los atardeceres caían anaranjados sobre los parques invadidos por infantes risueños, los ancianos dormitaban al ‘tomar el fresco’ en las terrazas y la bandera nacional se hondeaba majestuosa sobre la explanada de Chetumal, por decir cualquier otro ejemplo cursi. La calma no duró demasiado.
El poder llena de gloria a los tenaces, pero también envilece a los mequetrefes. Tal vez por eso decía Pepe Mujica que el poder sólo saca aquello que llevamos dentro. Así comenzó el conflicto interno de Morena en Quintana Roo, algo así como ‘Civil War’. Hay culpables, la militancia no olvida, pero son tiempos para avanzar. No solo tenemos que refrendar la victoria en los municipios que ya controlamos, ahora hay que ganarlos todos.
Por esto, creo que lo más prudente es ver las elecciones de este año como la antesala a la gubernatura en el 2022. Desde ahí podemos aportar más a la 4T y a proyectos como el Tren Maya. ¡Unidad es lo que necesitamos! Ahora inicia el periodo de irnos a encuestas y evaluar los mejores perfiles, para después construir con la cabeza fría y el corazón siempre a la izquierda. Esperemos que no se nos vuelva a negar a los militantes el registro a las regidurías, eso sí.
Debemos abandonar esa estéril pelea por andarnos checando la fecha de afiliación al partido. Quienes fundamos este movimiento tenemos más obligaciones, no más derechos. Lo único que nos dará el derecho a contender por un puesto de elección popular es el trabajo realizado. Lo demás son meras sandeces… como las que escribe un servidor.
Concluyo con esta máxima: ¡La 4T será municipalista o no será!
@elsauloab
Escritor, abogado y activista.
Actualmente es Director de Cultura y las Artes del Municipio de Othón P. Blanco, Quintana Roo. Ha sido asesor, Delegado estatal de Juventudes de Morena y Secretario municipal de Formación Política. Autor del libro de relatos Cosas Del Juego (Capítulo Siete, 2019) y Becario del FONCA en cuento 2020-2021.


