Antonio Gutiérrez Jadrón, quien competirá, abanderado por el PRI, por la Diputación Federal del Distrito V de Torreón en la próxima elección, y en la cual se enfrentará al torreonense Antonio Attolini y al panista Jorge Zermeño, está siendo investigado por la Tesorería de la Federación por el desvío de más de 60 millones de pesos durante su gestión como secretario de Desarrollo Económico durante el gobierno de Rubén Moreira.
El pasado diciembre, la Dirección de Vigilancia de Recursos y Valores IV de la Tesorería de la Federación, señaló a Gutiérrez Jadrón como posible responsable del desvío de $60, 576, 270.85 (sesenta millones quinientos setenta y seis mil doscientos setenta pesos 85/100 M.N.), en su carácter de Secretario de Desarrollo Económico, Competitividad y Turismo del Gobierno del Estado de Coahuila en 2016. En este sentido, el candidato del Revolucionario Institucional podría convertirse en deudor del fisco, y la deuda sería ejecutable por el Servicio de Administración Tributaria (SAT).
A pesar de la simulación que orquestó en su secretaría con el fin de quedarse con millones de pesos del erario, Gutiérrez Jadrón siguió ocupando puestos en la administración de su estado, ya que el año pasado, ya durante la administración del gobernador priista Miguel Ángel Riquelme, fue nombrado titular de la Unidad de Atención Regional de la Laguna, cargo al que renunció hace un par de semanas para contender por la diputación del Distrito V.
Es tan evidente el pacto de impunidad que existe entre todos los gobernadores y funcionarios prianistas en Coahuila, pacto que el lagunero Antonio Attolini ha denunciado en incontables ocasiones, que no fue hasta que llegó la Cuarta Transformación que empezaron a revelarse tantos desfalcos cometidos por los mercenarios del viejo régimen como Antonio Gutiérrez Jadrón, quien hoy tiene la audacia de contender por una diputación después de haber defraudado cínicamente al Pueblo Coahuilense.
mjas


