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Mi viaje de 4 días

Mi viaje de 4 días

La semana pasada se volvió viral el video de una diputada del PRI argumentando en contra de la despenalización y regulación de la mariguana. Su preocupación radicaba en la cantidad de posesión a despenalizar porque, supuestamente, 28 gramos tienen el potencial de generar un “viaje de cuatro días” para lxs consumidorxs. Así que me gustaría hablar brevemente de la legislación aprobada y discutir los principales prejuicios hacia la mariguana. 

El dictamen aprobado en lo general expide una Ley Federal para la Regulación de la Cannabis y reforma la Ley General de Salud y el Código Penal Federal. La legislación despenaliza la posesión de mariguana por hasta 28 gramos para consumo personal y regula la expedición de permisos de autocultivo. Los artículos que quedaron en reserva ‒es decir, que aún no son aprobados‒ podrían cambiar algunas características importantes en la normativa. 

La gente le tiene miedo a la mariguana más por prejuicios sin sustento que por experiencia o conocimiento. Personalmente, me parece de lo más normal que muchos se asusten cuando se despenaliza su uso lúdico porque durante muchos años vimos y escuchamos en televisión y radio que “los mariguanos” se ponen muy locos y son peligrosos ‒lo que sea que eso signifique‒. La mariguana en los productos culturales como las telenovelas también se asocia a gente racializada, precarizada y que anda “en malos pasos”. En ese sentido, su satanización también es producto del racismo y el clasismo. 

El cannabis, con sus diferentes presentaciones para consumo, es una planta que genera muchos efectos psicoactivos de diferente intensidad, que dependen de cada persona y el contexto de consumo. Algunos de sus efectos positivos es que te desinhibe, te pone de buen humor y en ocasiones te genera ataques de risa. Algunas de las consecuencias no deseadas son que te pueden dar episodios de paranoia y miedo. Por eso, el consumo y despenalización de cualquier sustancia psicoactiva debe venir acompañada de una cultura de la responsabilidad. 

La despenalización de la mariguana no significa abrir la puerta al uso excesivo e irracional de esta sustancia. La regulación y descriminalización no generará las consecuencias de origen racista y clasista que muchas personas temen. La legislación aprobada en lo general es un pequeño paso para proteger el Derecho Humano al libre desarrollo de la personalidad y para permitir que las personas consuman de sus propios cultivos y, en algún momento en un escenario ideal, dejen de adquirir la sustancia proveniente del narcotráfico. 

Los artículos en reserva son importantes para que las grandes empresas no salgan más beneficiadas que lxs consumidorxs y los pequeños productores. Por eso debemos estar pendientes de cómo se desarrolla el proceso legislativo en las próximas semanas. 

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