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La mujer en las constituciones de México y Colombia

Ante la reciente conmemoración del Día Internacional de la Mujer y las múltiples manifestaciones en todo el mundo ‒particularmente en toda América‒ por la igualdad de la mujer, hemos decidido emprender un análisis de derecho comparado sobre el papel de la mujer en los textos constitucionales de México y Colombia.

Pretendemos desmenuzar parte de los problemas que afronta la mujer en la sociedad, siendo tan complejos y delicados que amenazan a la vida misma.

La lucha por la igualdad y el respeto a los derechos de la mujer ha sido no solamente una auténtica causa, sino una constante reivindicación. 

De manera continua, surgen colectivos de mujeres en todos los países que buscan igualdad social, laboral, política, económica, entre otros ámbitos. Su lucha es totalmente válida porque constantemente en la praxis sus derechos son violentados por la sociedad.

A continuación una breve exposición jurídica de México:

El artículo 4 de la Constitución Política de los Estados Unidos Mexicanos (CPEUM) establece que “El varón y la mujer son iguales ante la ley. Esta protegerá la organización y el desarrollo de la familia…”

Dicho precepto constitucional es el fundamento básico de los derechos de la mujer, pues sienta las bases de la igualdad de género.

Los siguientes artículos constitucionales establecen algunos de los derechos humanos que tienen las mujeres bajo la protección de la Constitución Política de los Estados Unidos Mexicanos:
    Artículo 3 – Derecho a la Educación
    Artículo 4 – Derecho a la Salud, Derechos Sexuales y Reproductivos
    Artículo 5 y 123 – Derecho al Trabajo
    Artículo 6 – Derecho a la Información
    Artículo 17 – Derecho al Acceso a la Justicia
    Artículo 25 – Derecho a un Medio Ambiente sano
    Artículo 26 – Derecho al Desarrollo
    Artículo 35 – Derecho a la Participación Política

Como bien sabemos, la justicia  y una vida libre de violencia son algunos de los motivos más importantes por los que diversas organizaciones de mujeres se manifiestan en distintos lugares del mundo.

México cuenta con una legislación al respecto, la Ley General de Acceso de las Mujeres a una Vida Libre de Violencia.

El artículo 2 de dicho cuerpo normativo dispone que “La Federación, las entidades federativas y los municipios, en el ámbito de sus respectivas competencias, expedirán las normas legales y tomarán las medidas presupuestarias y administrativas, para garantizar el derecho de las mujeres a una vida libre de violencia…”.

Con ordenamiento jurídicos como este, México busca garantizar a la mujeres una vida libre de violencia. Esta legislación se encuentra vigente a partir de febrero de 2007. Sin embargo, desde el pragmatismo, no solo se trata de adaptar nuestro sistema legal, sino de realizar acciones concretas (práctica) que busquen la igualdad y el respeto a los derechos de las mujeres. Porque como dijo Tácito: “Cuánto más corrupto es el Estado, más leyes tiene”.

La Constitución Política de la República de Colombia que es la “ley de leyes” –como decimos los colombianos-, juega su papel, el derecho a la vida es consagrado como fundamental (artículo 11 de la Constitución Colombiana), pero también otros preceptos constitucionales más específicos amparan literalmente a nuestras mujeres, como son los artículos 42, 43 y 44 constitucionales. Con base en el artículo 43, la mujer y el hombre tienen iguales derechos y oportunidades, además se expone que “La mujer no podrá ser sometida a ninguna clase de discriminación. Durante el embarazo y después del parto gozará de especial asistencia y protección del Estado, y recibirá de este subsidio alimentario si entres estuviere desempleada o desamparada…”. 

Es lamentable afirmar que ese subsidio consagrado como derecho fundamental no tiene validez real si en Colombia el hombre y la mujer gozan de igualdad de derechos. Entonces, es válido formular la siguiente pregunta: ¿la mujer y el hombre tienen igualdad de oportunidades políticas y ejecutivas? Si la respuesta fuese un "sí", formulo otra interrogante: ¿por qué en los más de 200 años que tiene Colombia de existencia, no hemos tenido una presidenta? Esto evidencia que las mujeres necesitan derechos y oportunidades reales, así como una participación objetiva en la sociedad. 
Carecemos de justicia real, pero padecemos de legislación ficticia; es decir, necesitamos menos artículos y más posibilidades reales.

Las mujeres son acosadas y discriminadas solamente por el hecho de escoger su vestimenta. Ciertamente todos somos libres, siempre y cuando no vayamos a perjudicar a alguien más con nuestras acciones; en la forma de vestir las mujeres no agreden a ningún tercero… ¿Entonces por qué las mujeres son discriminadas por ello? Hay que entender que el tiempo avanza y nos toca avanzar con el tiempo. Alrededor del mundo hay diferentes movimientos de defensa por la violencia de género; uno de los más importantes se lleva a cabo en Argentina, con base a la ilustración moderna por medio del arte. En Colombia, tenemos un problema de copiar los modelos político-sociales de otros países, pero cada país es diferente y no podemos resolver nuestros problemas de la misma manera. Es decir: nuestra nación debe hacer un estudio a la violencia de la mujer, analizar sus debilidades y fortalezas, con ese resultado planificar la constitucionalización de los derechos de la mujer.

Podemos concluir que es obligación del Estado garantizar la protección de las mujeres y merece leyes funcionales reales, no solo que estén escritas o que sean consuetudinarias, lo importante es que se cumplan, que haya justicia, y que a nuestras mujeres no se les maltrate, ni física, ni moral, ni constitucionalmente.

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