Lorenzo Córdova terminará su periodo como consejero presidente del Instituto Nacional Electoral en abril del próximo año luego de extender su periodo, cuando cambió de IFE a INE, y regresará a “la máxima casa de estudios” del país como investigador de derecho.
No obstante, para ello utilizó, al igual que en el INE, su red de intereses e influencias. Y es que según información oficial, dada a conocer por el portal Sin Embargo, Córdova fue beneficiado por cercanos para preservar su plaza como investigador en el departamento de Jurídicas de la Universidad Nacional Autónoma de México, pues esta debió ser removida al concluir el tiempo que pidió de licencia antes de asumir su encargo en el árbitro electoral.
En los estatutos de la UNAM se advierte que los profesores pueden pedir licencia por seis años como máximo y sin goce de sueldo y así se lo explicaron a Lorenzo desde el Consejo Técnico de Humanidades en 2014.

En uno de los documentos que obtuvo Sin Embargo, el propio Córdova Vianello reconoce estos lineamientos; sin embargo, le fueron otorgadas dos ampliaciones a la licencia, por lo que podrá regresar como investigador en 2023 luego de nueve años fuera de la institución.
Pedro Salazar Ugarte, quien este año termina su periodo al frente del Instituto de Investigaciones Jurídicas de la UNAM, es la persona clave en esta serie de irregularidades. Amigo de Lorenzo Córdova desde hace años, se conocieron cuando fueron asesores del entonces líder del IFE, José Woldemberg, entre 1996 y 2003.
«Salazar Ugarte es a quien Córdova Vianello le solicita, el 1 de abril del año pasado, la prórroga a la licencia como investigador hasta el 4 de abril de 2023, una carta en la que anexa el oficio del Consejo Técnico de Humanidades que, el 5 de junio de 2014, aprobó su licencia académica sin goce de sueldo que, textualmente, dispone “que no podrá ser mayor a seis años, conforme al límite establecido en el artículo 98, inciso d), del EPA», advierte la investigación de Álvaro Delgado para Sin Embargo.
Guadalupe Valencia García, presidenta del Consejo Técnico de Humanidades es la otra parte importante de este entramado de procesos irregulares, fue ella quien avaló las prórrogas con argumentos leguleyos.
Hace dos años, el Consejo Técnico envió una carta a Salazar Ugarte, explicando que con el simple visto bueno del Consejo Interno, cuyo presidente es el propio Salazar, bastaba para ampliar por un año más el permiso del presidente del INE.
“El Consejo Técnico, durante la octava sesión ordinaria celebrada hoy, con fundamento en los artículos 12 fracción VI, 49 fracción I y 50 del Estatuto General de la UNAM, y considerando la opinión favorable emitida por el Consejo Interno del 24 de agosto de 2020, resolvió: Aprobar la prórroga de la licencia académica sin goce de sueldo solicitado por el Dr. Lorenzo Córdova Vianello para continuar desempeñando el cargo de Consejero Presidente del InstitutoNacional Electoral, del 2 de abril de 2020 al 1 de abril de 2021”.
No obstante, los estatutos de la UNAM son claros en que quien debe tomar esa decisión son otras áreas de la Universidad, además de que debió haber estado sujeto al menos a una votación al interior de los consejos técnicos correspondientes.
Mismos vicios que se repiten en la segunda ampliación de licencia, la cual se otorgó “hasta que concluya su cargo como Consejero Presidente del INE el 2 de abril de 2023”.
Además de Salazar Ugarle, el consejo interno está integrado por Patricia Kurczyn, Andrea Pozas, Patricia Basurto y Hugo Concha, quien también es amigo de Córdova Vianello y quien trabajó entre 2005 y 2010 en el IFE.
En este sentido, la investigación de Álvaro Delgado para Sin Embargo demuestra que el Consejo Técnico de la UNAM nunca pudo explicar bajo qué argumentos se le ampliaba el periodo de licencia a Lorenzo y se violaban los estatutos académicos de la Universidad.


