El presidente de Morena CDMX, Sebastián Ramírez Mendoza, aseveró que por su bien, todo integrante del PAN que haya encubierto e incluso apoyado en sus acciones ilícitas al secretario de Seguridad de Felipe Calderón, Genaro García Luna, tiene que hablar, antes de que sea evidenciado durante el juicio que se le sigue en Nueva York por sus nexos con el narcotráfico.
“No hay que olvidar que la senadora Xóchitl Gálvez fue compañera de gabinete de Genaro García durante la administración de Fox en donde fungía como comisionada nacional para el Desarrollo de los Pueblos Indígenas. También hay que preguntarle a Lía Limón si tuvo que ver con él cuando era subsecretaría de DDHH en la Secretaría de Gobernación, época en la que García Luna simuló contratos que le dejaron ganancias superiores a los 745 millones de dólares”, abundó.
Ramírez Mendoza sostuvo que cada día es más claro que la guerra contra el narco de Felipe Calderón fue una falacia que costó la vida de miles de personas en el país y cuyos efectos aún se padecen. “Nos hacían creer que combatían al Cártel de Sinaloa, cuando en realidad le estaban abriendo paso para que, a sus anchas, pudiera operar en México”, mencionó.
El dirigente local morenista reiteró que no queda duda de que García Luna estuvo relacionado con la élite panista, misma que debe explicar hasta dónde llegó su “compañerismo” con quien hoy se sabe recibió miles de millones de dólares en sobornos de la delincuencia organizada y fue aliado incondicional de Joaquín “El Chapo” Guzmán y de los cárteles de Sinaloa y de los Beltrán Leyva.
“Era tanto el poder que Genaro García Luna tenía entre los panistas y al interior del PAN que en 2012 logró impulsar a Isabel Miranda de Wallace como candidata de este partido a la jefatura de Gobierno de la CDMX, concluyó.



