El Senado de la República aprobó una reforma histórica que devuelve al Instituto del Fondo Nacional de Vivienda para los Trabajadores (INFONAVIT) su función social, corrigiendo décadas de abusos financieros que perjudicaron a millones de trabajadores en México. Así lo aseguró el senador Waldo Fernández, quien defendió la iniciativa desde la tribuna legislativa.
«Durante años, el Infonavit se convirtió en un simple banco más, que en lugar de beneficiar a los trabajadores, los sometía a créditos impagables», declaró Fernández, al recordar cómo el organismo se desvió de su objetivo original. La reforma aprobada consagra lo establecido en el artículo 4.º constitucional, que reconoce el derecho de toda persona a una vivienda digna y adecuada.
El Legislador destacó que, en administraciones pasadas, el Infonavit otorgó créditos para viviendas mal construidas y alejadas de centros urbanos, lo que derivó en una crisis de casas abandonadas. En el estado de Nuevo León, señaló, existen cerca de 90 mil viviendas en esta situación, lo que representa casi el 10% del total habitacional de la entidad.
Con la nueva reforma, el Infonavit podrá recuperar estas propiedades y ofrecerlas en renta con pagos accesibles. Además, si el inquilino decide adquirir la vivienda en el futuro, las rentas pagadas se abonarán al capital del crédito. Esta medida busca reactivar el mercado habitacional y facilitar el acceso a una casa digna para miles de familias mexicanas.
Fernández desmintió los señalamientos de la oposición, quienes argumentaron que la reforma pone en riesgo el patrimonio de los trabajadores. «Es absolutamente falso. Las aportaciones siguen siendo de los trabajadores», afirmó el senador, y subrayó que la iniciativa cuenta con mecanismos de transparencia que garantizan el manejo responsable de los recursos.
La bancada de Morena, junto con sus aliados del Partido Verde y del Partido del Trabajo, respaldaron esta reforma que, en palabras de Fernández, «devuelve al Infonavit su verdadera misión: ser una herramienta para el bienestar social y no una entidad financiera que lucra con las necesidades de quienes más lo necesitan».


