El Departamento de Justicia de Estados Unidos ha iniciado la fase preliminar de la investigación en torno al desplome de la criptomoneda $LIBRA, tras la denuncia presentada contra el presidente de Argentina, Javier Milei, y otros involucrados en la operación. De acuerdo con fuentes cercanas al caso, la pesquisa busca esclarecer el rol del mandatario, quien promocionó la moneda antes de su colapso.
La denuncia fue interpuesta el pasado lunes por el estudio jurídico argentino Moyano & Asociados y señala, además de Milei, a los empresarios Hayden Mark Davis (Estados Unidos), Julian Peh (Singapur) y los argentinos Mauricio Novelli y Manuel Terrones Godoy, quienes habrían actuado como intermediarios entre el mandatario y las firmas responsables del lanzamiento de $LIBRA.
Investigación en curso
La recolección de información y el análisis preliminar del caso han sido encomendados a la Sección de Fraudes de la División Criminal del Departamento de Justicia de EE.UU., especializada en delitos financieros complejos.
Paralelamente, la Comisión de Valores de Estados Unidos (SEC, por sus siglas en inglés) ha sido notificada sobre el caso y recientemente anunció la creación de la Unidad de Tecnologías Ciber y Emergentes, cuyo objetivo es sancionar a quienes utilicen innovaciones tecnológicas para defraudar inversionistas y socavar la confianza en los mercados emergentes.
En Argentina, la Justicia Federal también ha iniciado una investigación liderada por el fiscal Eduardo Taiano, quien remitió el caso a la Unidad Fiscal Especializada en Ciberdelincuencia para esclarecer las circunstancias de la creación y desplome de la criptomoneda. La pesquisa incluye a los mencionados en la denuncia de EE.UU., así como al argentino Sergio Daniel Morales, cuya participación en la operación aún no ha sido determinada.
Crisis política en el Gobierno de Milei
El escándalo por la caída de $LIBRA ha desatado una de las mayores crisis políticas de la administración de Javier Milei. La controversia surgió tras una publicación del mandatario en redes sociales en la que expresaba su respaldo a la criptomoneda, presentada como una herramienta para financiar emprendimientos en Argentina.
El activo digital experimentó un incremento acelerado de su valor hasta que grandes inversionistas retiraron sus ganancias, provocando su desplome. Ante las primeras denuncias de estafa, Milei eliminó su publicación y se deslindó de responsabilidades, argumentando que actuó «de buena fe» y que su mensaje solo buscaba difundir la iniciativa, sin que ello implicara una promoción oficial.
El caso sigue en desarrollo y se espera que en las próximas semanas la justicia de ambos países avance en las diligencias para determinar responsabilidades.


