En un acto cargado de dolor y solidaridad, la Secretaria de Gobernación, Rosa Icela Rodríguez, condenó con firmeza el asesinato de María del Carmen Morales, integrante del colectivo Guerreros Buscadores de Jalisco, así como el de su hijo, Jaime Daniel Ramírez Morales, de 26 años.
La funcionaria encabezó el cierre de la quinta jornada de diálogo entre la Secretaría de Gobernación y colectivos de familiares de personas desaparecidas, encuentro que reunió durante tres días a casi un centenar de agrupaciones en un centro de convenciones de la capital del país.
Frente a quienes día a día enfrentan la ausencia de sus seres queridos, Rodríguez pidió un minuto de silencio por la madre buscadora asesinada la noche del miércoles. Al tomar la palabra, expresó:
“Condenamos enérgicamente estos hechos. Reiteramos nuestro compromiso con la justicia y con la lucha contra la impunidad, no sólo en este caso, sino en todos los que lastiman profundamente a las familias y a la sociedad”.
La sala permaneció en silencio. Al concluir el homenaje, un grito colectivo rompió el silencio con fuerza: “¿Por qué los buscamos? ¡Porque los amamos!”, clamaron las y los representantes de los colectivos.
Al término del acto, la titular de Gobernación informó que el subsecretario de Derechos Humanos, Población y Migración, Arturo Medina, ya ha establecido contacto con la familia de María del Carmen Morales. Detalló que, aunque la dependencia ha recibido un primer informe de la fiscalía estatal, será esta última la encargada de compartir oficialmente los avances de la investigación.
“Lamentamos profundamente este suceso. Vamos a dar seguimiento puntual al caso”, aseguró la funcionaria, quien también confirmó que han solicitado a la fiscalía de Jalisco medidas especiales de protección para la familia de la víctima.
El asesinato de una madre buscadora vuelve a sacudir a un país que no cesa en su clamor de justicia. La exigencia de verdad, y el respaldo institucional, son hoy más urgentes que nunca.



