jueves, 16 abril 2026

El juez azul: la toga manchada por su pasado panista

En horas recientes circuló un video en redes sociales en el que aparece el C. Alan Arriola Padilla, juez electo en la Ciudad de México, vestido con una corbata color azul. Este detalle no debe pasar desapercibido ni, mucho menos, considerarse una casualidad.

 

Ver esta publicación en Instagram

 

Una publicación compartida de Alan Arriola (@alan_arriolap)

La elección de Alan Arriola Padilla como juez en la Ciudad de México no es un asunto menor. Para entender el tamaño del riesgo, basta mirar su historial: fue militante activo del Partido Acción Nacional, apareció entre 2019 y 2021 en programas de Televisa como representante de ese partido y trabajó directamente en el Senado de la República con un senador panista. Arriola Padilla no es un perfil técnico ni imparcial, sino un operador político que hizo carrera bajo las siglas del PAN. Hoy, disfrazado de toga e investido de autoridad judicial, pretende mostrarse como un servidor público neutral, cuando su trayectoria está marcada por su militancia partidista.

Su nombramiento no es una coincidencia. En Acción Nacional, Alan Arriola Padilla fue cercano a figuras como el senador Juan Antonio Martín del Campo, a quien le regalaron la reelección en el Senado a cambio de lealtad y sometimiento a Jorge Romero y Santiago Taboada, actuales líderes del cártel inmobiliario, que despojó a la Ciudad de México de recursos públicos y concesionó obras a discreción para beneficio de unos cuantos. La pregunta es obvia: ¿puede alguien con esas lealtades juzgar con imparcialidad?

Lado izquierdo: Marko Cortez, Ricardo Anaya, Jorge Romero, y Martín del campo, en ese orden. Obtenido de: https://x.com/tmartindelcampo/status/1885081709940445245?s=46

Además, existen contratos de prestación de servicios que vinculan directamente a Alan Arriola con el senador Martín del Campo, evidenciando que su carrera profesional se consolidó gracias a su cercanía con la estructura panista.

En tiempos en que la legitimidad de las instituciones es esencial, resulta inadmisible que un juez con pasado partidista sea quien decida sobre los derechos de los capitalinos. Porque la justicia no puede vestirse de azul.

Comparte en:

Mismo tema