Cuando creíamos que la oposición ya había tocado fondo… ¡sacan la pala!
Hoy, figuras del PRIAN y sus opinadores de confianza se aferran a una idea absurda: que Ovidio Guzmán, detenido y extraditado a Estados Unidos por narcotráfico, termine “delatando” a miembros del gobierno de la Presidenta Claudia Sheinbaum.
Sí, así como lo lee: el mismo bloque político que por años protegió, pactó y negoció con el crimen organizado, ahora quiere que el hijo del Chapo se convierta en su vocero, en su testigo estrella, en su salvación.
Una mezcla delirante entre narcoseries, desesperación electoral y un guion de mala telenovela.
¿Y las pruebas? No hay. ¿Y la lógica? Tampoco.
Los voceros de la derecha —algunos convertidos en youtubers de oposición— ya fantasean con supuestas declaraciones de Ovidio que “involucran a altos funcionarios”, sin una sola evidencia, sin documentos, sin declaraciones oficiales, sin fuentes.
Pero eso sí, con muchos likes y teorías de conspiración.
¿Y por qué la urgencia?
Porque la oposición está políticamente en ruinas, no tiene liderazgo, no tiene proyecto, no tiene narrativa. Así que ahora se entregan, sin pudor, al morbo y al mito.
El colmo: Ovidio les parece creíble… pero Claudia Sheinbaum no.
Lo más grotesco es que quienes no le creen ni una palabra a la Presidenta Claudia Sheinbaum, sí están dispuestos a darle credibilidad absoluta a un narcotraficante confeso.
Una oposición que se dice “ética”, “republicana” y “defensora de la ley”, ahora reza por que un criminal les haga el trabajo sucio.
Lo que no dicen es que fue este gobierno el que detuvo a Ovidio, lo extraditó, y el que está desmantelando poco a poco el pacto de impunidad que el PRIAN dejó sembrado durante décadas.
Recordemos: Ovidio fue liberado en 2019, pero reaprehendido en 2023 y entregado a la justicia de EE.UU. Ese operativo —a diferencia del montaje y la faramalla que acostumbraban gobiernos anteriores— fue limpio, eficaz y sin baños de sangre para ganar popularidad.
La derecha cayó tan bajo, que ya le prende veladoras a un capo
Mientras Claudia Sheinbaum habla de salud, educación, ciencia y vivienda pública, el PRIAN está obsesionado con un narcotraficante.
Mientras la 4T construye un nuevo sistema de justicia, la derecha espera que un narco venga a resolverles la campaña.
Ya no tienen al Bronco, ya no tienen a Xóchitl, ya no tienen a Creel, a Téllez, ni siquiera a Alito.
Ahora tienen a Ovidio.
Su nueva esperanza, su nuevo fiscal, su nuevo Mesías.


