En plena polémica por el viaje a Tokio del Secretario de Organización de Morena, Andrés Manuel López Beltrán, la Presidenta Claudia Sheinbaum Pardo dejó claro que no entrará en debates personales y que su posición es firme: el poder se ejerce con humildad, porque el único que juzga es el pueblo de México.
“¿Alusión a mí por la carta? No, ¿por qué? No voy a entrar en debate. Mi convicción es que el poder, cualquiera que se tenga, se ejerce con humildad, con sencillez. Porque nosotros nos debemos al pueblo”, afirmó la Mandataria desde Palacio Nacional.
Sheinbaum subrayó que este principio aplica para todos los servidores públicos, sin importar su cargo o filiación partidista. “Sea la Presidenta, un diputado, un senador o cualquier otro encargo… todos debemos rendir cuentas. El poder es humildad, y a nosotros nos juzga uno solo: millones de mexicanos”, señaló.
La Presidenta insistió en que su equipo tiene siempre presente que son ciudadanos con un encargo temporal, no una élite por encima del pueblo. “Desde que salimos de casa hasta que llegamos al trabajo, debemos actuar como ciudadanos. La responsabilidad política es servir, no servirse”, recalcó.
Cuestionada sobre si mantiene buena relación con los involucrados en viajes de lujo, Sheinbaum fue tajante: “Tengo buena relación con todas y todos. Incluso con adversarios. Este no es un asunto personal”.
Con este mensaje, la Presidenta envió una señal clara de coherencia política y apego a los valores de la Cuarta Transformación: el poder es del pueblo, y cualquier alejamiento de ese principio será juzgado por él.




