Miles de brasileños salieron a las calles este domingo para protestar contra un proyecto de amnistía que podría beneficiar al expresidente ultraderechista Jair Bolsonaro, condenado a 27 años y tres meses de prisión por golpismo, así como contra una iniciativa parlamentaria que amplía la inmunidad de los legisladores.
Las manifestaciones se llevaron a cabo en más de una docena de ciudades, incluyendo Río de Janeiro, donde por la tarde se esperaba la presentación de los íconos de la música popular Caetano Veloso, Gilberto Gil y Chico Buarque en la emblemática playa de Copacabana.
«Estamos aquí para protestar contra este Congreso, compuesto por criminales, asesinos, corruptos, todos vestidos de políticos, que están articulando una ley que los autoprotege», declaró Aline Borges, manifestante en Brasilia. Al grito de “Sin amnistía”, los participantes se concentraron en la Explanada de los Ministerios y planeaban marchar hacia el Congreso.
El martes, la Cámara de Diputados, de mayoría conservadora, aprobó un proyecto conocido como “Blindaje”, que exige que el Congreso autorice mediante voto secreto cualquier acusación penal contra diputados y senadores. Hugo Motta, presidente del hemiciclo, defendió la medida como protección ante supuestos abusos judiciales, pero la iniciativa desató indignación en artistas y ciudadanos.
La estrella del funk Anitta criticó la propuesta en Instagram, llamándola una medida que permitiría “ser asesinados y que su asesino no pueda ser procesado sin autorización de sus colegas”.
El gobierno del Presidente Luiz Inácio Lula da Silva también se opuso. Ricardo Lewandowski, ministro de Justicia, advirtió que «el crimen organizado podría infiltrarse en el Parlamento». Tras la presión ciudadana, varios diputados que apoyaron la iniciativa pidieron disculpas en redes sociales.
El enfado creció cuando los congresistas aprobaron tramitar con carácter de urgencia otro proyecto que podría amnistiar a los bolsonaristas condenados por la asonada del 8 de enero de 2023. El senador Flavio Bolsonaro defendió la medida afirmando: “Necesitamos pasar esta página de nuestra historia y aprobar la amnistía”.
Ambas propuestas enfrentan un camino complicado. El senador Alessandro Vieira anticipó que pedirá su rechazo, mientras el Presidente Lula prometió vetar la ley de amnistía y calificó el proyecto de “Blindaje” como un asunto que no merece la atención de los legisladores.


