En los últimos días, Pablo Bustamante y el PVEM difundieron una supuesta encuesta que colocaba a sus candidatos como los mejor posicionados en distintos cargos de elección popular. La publicación fue presentada como evidencia de su liderazgo político, pero desde un inicio generó dudas sobre su autenticidad.
La estrategia no pasó desapercibida. La encuesta fue cuestionada de inmediato como “inflada”, carente de transparencia y con un claro objetivo de darle legitimidad a candidatos que la ciudadanía no respalda.
Lo más vergonzoso ocurrió al día siguiente: la casa encuestadora señalada salió a desmentir la manipulación, dejando claro que nunca emitieron la encuesta y que los datos eran falsos.
En redes sociales circula una supuesta encuesta sobre aspirantes a la alcaldía de Cancún (Benito Juárez).
Hacemos del conocimiento público que dicha información es falsa.
Áltica no ha realizado ni publicado ningún estudio con esas características pic.twitter.com/6Ma96XrunW— Áltica (@altica_research) August 29, 2025
Este episodio confirma que el PVEM recurre a mentiras y manipulación para intentar imponer candidatos a falta de un verdadero respaldo popular. Cuando no pueden competir con liderazgo real ni con propuestas concretas, recurren a trucos sucios y encuestas falsas para maquillar su fracaso político.



