Con un Zócalo lleno y al cierre de su gira de rendición de cuentas, la presidenta Claudia Sheinbaum afirmó con firmeza que en el México de hoy “la honestidad es la regla y no la excepción”, y advirtió que quien robe al Pueblo enfrentará la justicia, porque la corrupción quedó en el pasado.
Durante su mensaje de 55 minutos, en el marco de su primer año de gobierno, la Mandataria federal destacó que el país vive una nueva etapa de transformación donde el poder se ejerce con honestidad, la soberanía con dignidad y los recursos públicos se destinan al bienestar de la gente.
“Los conservadores quisieran que olvidáramos cómo se vivía antes: presidentes rodeados de lujos, fortunas construidas al amparo del poder público. Pero eso se acabó. En este México nuevo, la honestidad no es la excepción, es la regla, y quien robe al Pueblo enfrenta la justicia”, subrayó.
Acompañada por su gabinete y por la Jefa de Gobierno de la Ciudad de México, Clara Brugada, Sheinbaum enfatizó que su administración no gobierna sola, sino junto al Pueblo:
“El nuestro es un gobierno del Pueblo, por el Pueblo y para el Pueblo de México”.
La Presidenta reiteró que la corrupción terminó y que gracias a un manejo honesto de los recursos, sin aumentar impuestos, la recaudación crecerá en 500 mil millones de pesos respecto al año anterior.
Asimismo, defendió la reforma a la Ley de Amparo que analiza el Congreso, al señalar que su propósito es agilizar la impartición de justicia y evitar que los amparos sean utilizados por “potentados que no quieren pagar sus impuestos”.
Sobre su relación con el Expresidente Andrés Manuel López Obrador, Sheinbaum rechazó cualquier intento de división promovido por la oposición:
“Se han empeñado en separarnos, pero eso no va a ocurrir. Compartimos valores, honestidad, justicia y amor al Pueblo. Andrés Manuel fue, es y será siempre ejemplo de honradez y compromiso con México. Y su Presidenta tampoco se venderá a los poderosos”.
Durante su mensaje, la Mandataria también hizo referencia a los logros alcanzados en el primer año de su administración: la reducción de la pobreza y la desigualdad, los avances en obras públicas, programas sociales, salud, educación y energía, así como la recuperación de Pemex y la CFE.
Resaltó que, en 13 meses, el Congreso ha aprobado 19 reformas constitucionales y 40 nuevas leyes, reflejo de la fuerza transformadora del movimiento.
Finalmente, Claudia Sheinbaum reafirmó su compromiso con el pueblo de México:
“No les voy a fallar. Mi compromiso es entregar mi alma, mi vida y lo mejor de mí por el bienestar del Pueblo. En México, el que manda es el Pueblo”.
Con aplausos y consignas de apoyo, el Zócalo capitalino se convirtió en un símbolo de continuidad de la Cuarta Transformación, bajo un mensaje claro: en el México de Sheinbaum, la honestidad gobierna y el Pueblo manda.



