Las negociaciones por un alto al fuego en Gaza entraron este domingo en una fase crítica. Mientras los mediadores internacionales se dirigen a Egipto, el presidente de Estados Unidos, Donald Trump, advirtió en una entrevista con CNN que Hamás se enfrentará a una “aniquilación total” si se niega a ceder el control de Gaza y entregar las armas.
El plan de Washington, respaldado por el primer ministro israelí Benjamin Netanyahu, exige que el grupo palestino libere a los 48 rehenes —de los cuales Israel estima que unos 20 siguen con vida—, entregue el poder y se desarme, a cambio de la liberación de cientos de prisioneros palestinos y el fin de los bombardeos.
Sin embargo, el acuerdo no contempla un camino hacia la creación de un Estado palestino, una omisión que ha generado rechazo en sectores diplomáticos y dentro de las propias facciones palestinas.
Por su parte, Hamás aceptó parcialmente la propuesta, accediendo a liberar a todos los rehenes, entregar el poder y exigir la retirada total de las tropas israelíes de Gaza. El movimiento señaló que los puntos restantes —como el desarme y el futuro político del enclave— deberán discutirse junto con otras organizaciones palestinas, en el marco de una “postura nacional colectiva”.
Mientras tanto, la ofensiva israelí continúa en varios puntos de la Franja. Fuentes en Gaza reportaron nuevas explosiones al sur del territorio, mientras la comunidad internacional observa con cautela si las conversaciones en El Cairo logran abrir paso a un cese definitivo de las hostilidades.



