El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, anunció una iniciativa para la reconstrucción de la Franja de Gaza, devastada por más de 15 meses de conflicto con Hamás. En una conferencia de prensa junto al primer ministro israelí, Benjamin Netanyahu, Trump detalló un plan de 21 puntos que incluye la participación de países de la región en los esfuerzos de reconstrucción, así como una supervisión internacional liderada por Estados Unidos.
El plan contempla la creación de una «Junta de Paz» conformada por expertos internacionales y palestinos, encargada de supervisar la transición política en Gaza. Además, se propone el establecimiento de una fuerza de paz multinacional para garantizar la seguridad y facilitar la reconstrucción. Trump destacó que «otros países en el Medio Oriente ayudarán a reconstruir Gaza», aunque no especificó cuáles serían esos países.
En cuanto a la situación de los rehenes israelíes, Trump afirmó que podrían ser liberados el lunes siguiente a su declaración. El acuerdo también incluye la liberación de entre 1,700 y 2,000 prisioneros palestinos y la entrada de más ayuda humanitaria en Gaza.
La propuesta ha generado diversas reacciones a nivel internacional. Mientras que algunos países árabes, como Turquía, han expresado su apoyo al plan, otros críticos lo consideran una forma de desplazamiento forzado de la población palestina. Organizaciones de derechos humanos han advertido que la reubicación temporal de los gazatíes podría violar sus derechos fundamentales.
El éxito de este plan dependerá de la aceptación de todas las partes involucradas y de la implementación efectiva de sus propuestas. Trump ha señalado que está dispuesto a visitar la región para apoyar las negociaciones y asegurar la viabilidad del acuerdo.


