Donald Trump ha puesto a Noruega en aprietos tras su insistente campaña para recibir el Premio Nobel de la Paz 2025. El presidente estadounidense ha realizado declaraciones públicas, llamadas a funcionarios noruegos e incluso lanzó su propia campaña en redes sociales para asegurar el galardón, en medio del alto al fuego entre Israel y Hamás.
El Comité Noruego del Nobel, sin embargo, dejó claro que la presión de Trump es inútil. Su director, Jorgen Watne Frydnes, señaló que el posible acuerdo de paz en Oriente Medio solo se contabilizaría para el premio del próximo año, y el ministro de Asuntos Exteriores de Noruega reafirmó que el gobierno no interfiere en la elección.
La insistencia de Trump, calificado irónicamente como “El Presidente de la Paz” por la cuenta oficial de la Casa Blanca en X, ha generado preocupación en Oslo por posibles consecuencias diplomáticas y económicas, incluida la negociación de aranceles del 15% con Estados Unidos y la protección de su fondo soberano de 2 billones de dólares.
Mientras tanto, el presidente se mantiene como favorito en casas de apuestas, aunque los ejemplos pasados muestran que la presión y el favoritismo no garantizan el galardón.



