Los mercados globales amanecieron en rojo este viernes luego de que Donald Trump anunciara que evalúa un “aumento masivo” de los aranceles a los productos chinos, una declaración que sacudió a Wall Street y provocó la caída del dólar frente a las principales divisas.
El Nasdaq se desplomó más de 2%, mientras que el S&P 500 retrocedió 1.62% y el Dow Jones perdió 1.15%. En tanto, los rendimientos de los bonos del Tesoro estadounidense descendieron, reflejando un mayor apetito por activos de refugio ante el nuevo episodio de tensión comercial.
Trump, fiel a su estilo, publicó en Truth Social que “no hay motivo para reunirse con Xi Jinping”, y adelantó que su gobierno analiza subir los aranceles a las importaciones chinas. La declaración fue suficiente para encender las alarmas en los mercados financieros y aumentar la percepción de riesgo.
“Ha tomado al mercado por sorpresa. Se trata de un mensaje que genera más incertidumbre en un entorno ya cuestionado por su exceso de optimismo”, señaló Robert Pavlik, gestor de cartera senior de Dakota Wealth.
El índice dólar, que mide el desempeño de la divisa estadounidense frente a una cesta de monedas, cayó 0.46%, mientras que el euro avanzó 0.48% hasta los 1.1618 dólares. Frente al yen japonés, el dólar también perdió terreno, debilitándose 0.93%, hasta 151.65 yenes.
En Asia, la moneda japonesa enfrentó una semana de presión tras la sorpresiva victoria de Sanae Takaichi como nueva líder del partido gobernante, lo que podría frenar los planes del Banco de Japón de subir las tasas de interés.
A nivel global, el MSCI de acciones internacionales cayó 1.44%, mientras que el STOXX 600 europeo retrocedió 1.22%, reflejando un ambiente de volatilidad generalizada.
En el mercado de bonos, el rendimiento del bono del Tesoro a 10 años bajó 8.7 puntos básicos, ubicándose en 4.06%, mientras los inversionistas buscaban estabilidad ante la escalada del conflicto comercial.
La incertidumbre se extendió hasta Europa, donde la inestabilidad política en Francia volvió a ocupar titulares. Emmanuel Macron descartó nombrar a un primer ministro de izquierdas, lo que avivó las tensiones dentro de su propio gabinete y sumó otro factor de nerviosismo a los mercados.
El escenario deja una conclusión clara: la amenaza de una nueva guerra comercial entre Estados Unidos y China vuelve a sacudir al mundo financiero, en un momento de alta sensibilidad económica global.




